El 4 de septiembre del pasado año, Alicante y Celta se midieron en el Rico Pérez. Era la primera ronda de la Copa del Rey, a partido único, y el cuadro vigués venció por 0-1. De aquel partido, a lo que se espera para hoy, hay un mundo de diferencias en uno y otro bando. Solo se parecen en una cosa. En seis meses y medio, ninguno de los dos equipos ha conseguido encontrar su camino, y han pululado por la categoría con el mismo juego mezquino.
El Celta ganó aquella eliminatoria por un error garrafal del portero Ricardo, que ahora ni siquiera está en la plantilla. Por no parecerse, hoy ambos juegan a otra cosa. El Alicante de aquella noche utilizaba un 4-2-3-1, igual que el Celta. Los alicantinos han sido fieles a ese dibujo hasta hoy, que emplearán un 4-4-2. Ese fue uno de los esquemas de los celestes como el 5-4-1, pero esta tarde estrenarán a domicilio su arriesgado 4-3-3.
En los banquillos hubo cambios. El equipo local, tras cinco relevos de entrenador, regresó a sus inicios y recuperó a José Carlos Granero. Los vigueses no han sido tan dados a las destituciones y solo han pasado de Pepe Murcia a Eusebio.
Las formaciones tendrán siete cambios en el once titular de los alicantinos, y seis, probablemente, en el de los celestes. En el Alicante solo repiten su lateral derecho Dani Malo, el izquierdo Rubiales -porque el titular Catalá está sancionado-, el central Castells, y el medio centro Torrecilla. En el Celta están Rubén, Fabiano Lima, Rosada, Trashorras y David Rodríguez. La diferencia es su colocación. Para los de atrás es igual, pero Rosada juega con el peso en el centro, mientras que Trashorras cae a un lado, y entonces era mediapunta, y David era el único delantero y ahora es uno más de la tripleta.
Menos parecido con Balaídos
Si se cogiese como precedente el partido de estos equipos en la primera vuelta en Balaídos, en el caso de los alicantinos los parecidos son aún menores. Solo Rubiales, Alán y Azkoitia, fueron titulares con respecto a los que saltarán hoy de inicio al césped. El técnico del Alicante ya no era Granero sino Garitano. Los alicantinos pudieron ganar en Vigo gracias a la entrada de Ismael. En esto se parecen, un jugador como el ex bético, que en su día quiso fichar el Celta, sigue sin jugar desde el comienzo, a pesar de que es uno de los futbolistas de más calidad de la plantilla.
Otro de los que podría ser desequilibrante, Peragón, hoy no estará ni en la convocatoria por decisión técnica. Al igual que Jordá, es uno de los dos futbolistas de esta plantilla que la temporada pasada logró el ascenso a Primera División, el primero con el Málaga, y el segundo con el Numancia. La apuesta por la calidad y tener el balón es cosa del Celta, pero parece que no será la del Alicante.