«Podemos competir directamente con Oporto»

La Voz

VIGO

El grupo socialista vigués no ha visto con buenos ojos la propuesta para constituir un consorcio que agrupe a los tres aeropuertos gallegos. La iniciativa partió de Rubén López, ex gerente de la Fundación Provigo, y el PSOE considera que «tiene un matiz de centralidad destinada a potenciar a Lavacolla en detrimento de las otras dos terminales», según el portavoz municipal Carlos Font.

A su juicio Vigo cuenta con capacidad «para competir y lograr su propio espacio, e incluso para competir directamente con Oporto». Para ello lo único que necesita son inversiones en Peinador a fin de mejorar su capacidad «y su competitividad frente a Oporto y también frente a los otros dos aeropuertos gallegos, sin que ello implique descartar la coordinación», precisó.

El motivo clave para potenciar Peinador y descartar cualquier proceso que tienda a la unificación «es que los ciudadanos quieren tener el aeropuerto cerca, y si puede ser potente y tener muchas líneas, mejor; en caso contrario, la distancia a la terminal implica siempre pérdida de tiempo».

Desde el punto de vista de este dirigente socialista «es lógico que esta propuesta del Consorcio coincida con la de un operador ya que estos buscan los tráficos que sean más rentables. Nosotros, sin embargo, velamos por los intereses de Vigo y por lograr un sistema racional de tráfico aéreo, y Peinador lo constituye y está llamado a ser una instalación magnífica».

Entidad suficiente

Como ejemplo de sus posibilidades constató la satisfacción que ha producido en el Concello la reanudación de los vuelos entre Vigo y Londres. «Es el mejor ejemplo de que Peinador puede desarrollarse y que Vigo tiene suficiente entidad, capacidad y demanda para competir».

Pese a esta descalificación, el portavoz socialista aceptó como principio «cualquier propuesta que lleve a la reflexión sobre la situación de los aeropuertos; es algo bueno y siempre debe considerarse».

La iniciativa de Rubén López plantea un consorcio mixto que coordine la expansión de los tres aeropuertos, la búsqueda y reparto de las nuevas rutas y compañías y la demanda colectiva de nuevas infraestructuras. Desde su punto de vista sería la única fórmula para evitar que la competencia interna gallega acabe beneficiando a Oporto. Cree que de esta forma en el año 2012 se alcanzarían los seis millones de pasajeros desde los 4,3 con que finalizó 2008.