La cúpula del Celta no contempla el descenso ni como hipótesis

La Voz

VIGO

Las cuentas del club apuntan que cinco triunfos más, 48 puntos, llegarán para salvarse

10 mar 2009 . Actualizado a las 17:33 h.

La dirección del Celta ni se plantea un escenario en Segunda B. Los rectores del conjunto vigués no contemplan el descenso ni como hipótesis. Tan solo revisarían la viabilidad del club en la categoría de bronce si llegado el mes de junio persiste la actual situación. Este soplo de optimismo se sustenta, según fuentes de la cúpula celeste, «en el punto de luz» que el equipo vio el sábado pasado ante el Huesca. Con ese control de juego y con tantas oportunidades malogradas en Praza de España se piensa que el equipo no tendrá excesivos problemas para ganar cinco de los 15 partidos que restan del campeonato. Aunque en caso de cumplirse esta previsión los célticos acabarían la Liga con 48 puntos, una cifra que no garantiza una permanencia cuyo corte tradicional se sitúa en los 50.

El pánico al descenso existe, porque comprometería el futuro del Celta, pero en el club no quieren plantearse ese escenario. «No entramos a valorar esa posibilidad porque no contemplamos ese escenario», comentaron ayer en los intramuros de Praza de España al ser preguntados si el Celta sería viable en Segunda B. El club no quiere pensar en esa hipótesis hasta el último momento «porque de producirse en 10 días sabríamos si el club es viable o no. En estos momentos parece imposible que el equipo pueda descender».

Existe preocupación porque la situación deportiva así lo requiere. Ocho jornadas sin ganar y a solo tres puntos del descenso son indicativos que llevan a la reflexión. Aún así, la dirección céltica se decanta por una visión optimista del panorama a raíz del desembarco de Eusebio Sacristán en el equipo. «El sábado vimos la luz», es la frase utilizada en clave deportiva y que sustenta en una posesión del balón que rondó el 70% -especialmente en el primer tiempo- y en la media docena de oportunidades claras que tuvo el equipo ante el Huesca.

Manteniendo ese tipo de juego y creando ese caudal de oportunidades los triunfos deberían llegar -consideran en el Celta- más pronto que tarde.

En total, los cálculos del consejo de administración celeste hablan de cinco victorias con 15 partidos por delante. Para empezar los vigueses tienen dos encuentros ante rivales directos en lo que resta de mes de marzo (el sábado el Elche, después visita al Alicante y por último el Albacete en Balaídos). Un pleno garantizaría salir del hoyo e incluso unos resultados aceptables despejarían el panorama. El gran problema son las ocho jornadas sin ganar «pero cuando se gane el primer partido el equipo va a salir como un tiro». En el Celta se agarran a la teoría de las dinámicas y sitúan como primordial ganar al Elche para ver las cosas de diferente manera.

Lo cierto es que hasta la fecha el cuadro vigués ha sido fiel a las rachas. Comenzó fatal, con cuatro jornadas sin ganar, se pasó el resto de la primera vuelta hasta el partido de Murcia con una única derrota (en Las Palmas) y desde entonces no ha vuelto a sumar tres puntos. La sangría de Balaídos y el descorazonador panorama de las gradas es otro asunto que preocupa en el seno de la dirección céltica. Más allá del riesgo de descenso.