Pisano no ha convocado el comité ejecutivo por «problemas de agenda»
12 feb 2009 . Actualizado a las 11:35 h.El alcalde vigués lleva una semana enviando recados a la delegada del Estado en Zona Franca, Teresa Pisano, para que dé su brazo a torcer y acepte financiar la reparación de las instalaciones deportivas de la ETEA que en breve estarán en manos del Concello. No es un asunto relevante y con un presupuesto moderado facilitará al gobierno municipal su apertura al público. Sin embargo, Zona Franca no está por la labor. Considera que no es cometido suyo pagar estos arreglos y de momento ha logrado zafarse.
La pugna entre Abel Caballero y la dirigente de Zona Franca se planteó en el pleno de la semana pasada en que se aprobó la venta del antiguo recinto militar a la Xunta y el Concello. El alcalde quería recibir los campos deportivos en estado de uso, una reclamación que llevaba meses planteando sin éxito alguno.
Al final los integrantes del pleno del consorcio llegaron a manejar dos borradores pero Pisano dejó claro que solo valía el que no mencionaba para nada la entrega en condiciones de uso de los campos deportivas. Caballero tuvo que ceder para no empantanar la cesión en vísperas de las elecciones autonómicas, pero hizo un gesto de fuerza.
Sobre la marcha planteó una propuesta para que el comité ejecutivo se reuniera «a la mayor brevedad» y tomara una decisión al respecto. Desde la alcaldía han recordado en varias ocasiones que todos los miembros del pleno, casi una veintena, votaron a favor de esta reunión extraordinaria con la abstención, crucial, de la propia Pisano. La delegada del Estado dejaba patente así su falta de sintonía con la proposición.
Agenda ocupada
Con lo que no contaba el alcalde es con la resistencia de Teresa Pisano a convocar al comité para aprobar este pago. Según pasaban los días y se hacía evidente la situación desde el Concello arreciaban las presiones. Primero fue el teniente de alcalde, el nacionalista Santiago Domínguez, quien anunció que iba a pedir formalmente la reunión del comité ejecutivo, del que forma parte, aunque en Zona Franca no tienen constancia de que lo haya hecho realmente. Al día siguiente el portavoz socialista, Carlos López Font, hacía lo mismo y su escrito efectivamente llegó a las oficinas del consorcio.
Pero todos estos argumentos se estrellan contra una realidad tozuda: el comité ejecutivo tiene que convocarlo la delegada del Estado y de momento, según portavoces de Zona Franca, «no lo ha hecho por problemas de agenda», pero tampoco se sabe cuando contará con un hueco para hacerlo. Este comité ejecutivo se reúne una vez al mes por lo que hasta principios de marzo no vuelve a tocar.
Mientras tanto, el Concello evalúa el coste de las reparaciones. El PSOE, por si acaso, quiere unos arreglos baratos para que sea más fácil conseguir el dinero; el BNG, responsable de Deportes, pretende que queden como las demás instalaciones municipales. De momento, ni una cosa ni la otra.