El Celta Indepo suma y sigue. Son ya seis las victorias consecutivas que acumula el equipo vigués, que ayer venció al Cadí La Seu en un partido empañado por la agresión de una jugadora del equipo catalán al árbitro principal, Palenzuela Pastrana.
La bochornosa acción se produjo cuando faltaban algo más de seis minutos para la conclusión del encuentro, después de que el colegiado le señalase una falta personal que la agresora, la brasileña Kelly Da Silva, protestó, por lo que le pitaron una técnica que suponía su descalificación. En ese momento la jugadora echó a correr hacia el árbitro y con el puño cerrado le golpeó en la cabeza. Tuvo que ser separada por las jugadoras de ambos equipos. Se retiró directamente a los vestuarios y el partido pudo continuar sin problemas pues el colegiado no sufrió afortunadamente ningún daño.
Son hechos que nada tiene que nada tienen que ver con el deporte y seguramente le caerá una dura sanción por parte del Comité de Competición.
En lo estrictamente deportivo, el encuentro fue muy complicado para el Celta, al menos en la primera mitad. Las celestes tardaron en encontrar el golpe de timón adecuado para superar a un rival teóricamente inferior.
Las catalanas salieron con una enorme intensidad defensiva que impidió lanzamiento cómodos a canasta de las viguesas, que en el primer cuarto solamente consiguieron sumar ocho puntos. El Cadí consiguió su máxima renta precisamente al finalizar este primer parcial (8-18) merced a una gran actuación de la búlgara Guneva que en solo cinco minutos en pista consiguió anotar ocho puntos.
Miguel Méndez decidió iniciar el segundo cuarto con Pilar Valero en cancha. La jugadora maña está haciendo unos esfuerzos enormes jugando desde hace mucho tiempo con molestias para cubrir así las ausencias de las lesionadas Alba Torrens y de Blanca Marcos. Su entrada le dio alas al Celta con dos canastas, entre ellas un triple, que consiguieron recortar distancias en el electrónico.
Esa reacción sufrió un frenazo. Los errores predominaron sobre los aciertos y se llegó al descanso con una puntuación muy pobre (20-29), especialmente por parte local.
En el tercer cuarto llegó una reacción fulminante con las célticas bordando el baloncesto y borrando del mapa a un Cadí que se vio impotente para detener a las de Miguel Méndez. Pilar Valero, con su segundo triple puso en marcha el rodillo, y Miljkovic, que hasta ese momento estaba muy desdibujada le dio continuidad.
Por primera vez estaban juntas en pista las tres jugadoras altas del Celta: Sliskovic, Ciudariene y Laura Nicholls. Las visitantes no encontraron la forma de atacar la nueva disposición de las locales y la estrategia comenzó a funcionar como un reloj en ataque para las celestes que en seguida le dieron la vuelta al marcador y no se detuvieron hasta alcanzar su máxima ventaja de 40-31, tras un parcial de 20-4.
Debut de Carolina Bruzón
La renta se incrementó hasta los quince puntos de diferencia coincidiendo con el incidente de la agresión, y Miguel Méndez hizo debutar a la júnior Carolina Bruzón, que incluso consiguió anotar una canasta. Fue la noticia amable del partido.