Viaje del vino directamente desde la bodega a la mesa

S. Antón

VIGO

Vid'i pretende liberar de muletillas al comprador a la hora de elegir un caldo

28 ene 2009 . Actualizado a las 12:29 h.

Potenciar la cultura del vino y, sobre todo, ayudar al consumidor a liberarse de muletillas a la hora de seleccionar un caldo de calidad. Es la filosofía de cabecera de Vid'i, una tienda de vinos diferente que, desde hace unos meses, trata de abrirse hueco en el mercado vigués (plaza de la Miñoca, 20).

Tensi López y Gilberto Rodríguez, sus propietarios, no tienen prisa por llegar a miles de clientes, pero sí trabajan sin pausa por transmitir lo poco o lo mucho que saben sobre el mundo del vino y, sobre todo, para garantizar buen producto a precio de difícil competencia.

Su principal tarjeta de visita es el boca a boca. Y todo su secreto para lo del precio pasa por trabajar sin intermediarios. Los vinos llegan directamente desde la bodega al domicilio del consumidor. Dependiendo de la zona de España en la que esté enclavada la bodega, el pedido tarda entre dos y cuatro días.

Eso no significa que el cliente no encuentre en Vid'i una interminable lista de referencias -«disponemos de más de 300», afirma Tensi López-, pero más que un establecimiento al uso, es en cierta forma una tienda-exposición. El consumidor, guiado por los propietarios, realiza su particular cata. Cuando finalmente da con el vino que más le gusta realiza el pedido.

Los fieles de este novedoso sistema no han tenido más remedio que darles la razón a sus impulsores: Un vino que realice sin escalas el trayecto puerta a puerta entre la bodega y el domicilio del consumidor mantiene intactas sus cualidades, por no hablar de lo beneficioso que, a la larga, resulta para el bolsillo.

Mucha «riberitis»

A juicio de Gilberto Rodríguez se está produciendo tanto ruido en el mundo del vino, hay tal bombardeo con las denominaciones, que la gente acaba por no saber. Se despista. «Nosotros preferimos hablar de comunidades y de variedades de uva. Existen vinos idénticos que por motivos difíciles de entender se venden como diferentes».

Añade que, en general, hay mucha riberitis de Duero. Sin embargo, cuando el cliente se deja aconsejar, se da cuenta de que hay cosas igual de buenas en otras zonas, con la ventaja de que resultan mucho más baratas.

En Vid'i no temen a la crisis. Principalmente porque ofrecen justo lo que se busca en tiempos de vacas flacas, buen producto a buen precio, pero también porque su principal inversión es la ilusión, ya que sus stocks, por razones obvias, son limitados.

No se han olvidado de los complementos del buen catador, que encontrará en el establecimiento decantadores, sacacorchos, bombas de vacío, etc. También disponen de una selección de productos delicatessen para las catas, entre otros, conservas de las rías gallegas, berenjenas de Almagro, quesos de oveja y de cabra, miel de Alcarria...

Finalmente, dado que cada vez son más las bodegas en las que también se elaboran aceites y vinagres, reservan igualmente un espacio para estos productos en la tienda, la mayoría procedentes de Cataluña, Aragón y Valencia.