Los dos tribunales de lo Mercantil de Pontevedra son incapaces de resolver los concursos antes de que las empresas echen el cerrojo
22 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La Justicia lenta, no es justicia. Eso es lo que deben de pensar las decenas de empresarios de la provincia de Pontevedra que han quebrado y entrado en concurso de acreedores para salvar su negocio. La lentitud de los trámites, que duran un año, obliga a que las empresas acaben por echar el cerrojo antes de que se resuelva su concurso. Ahora mismo hay más de 500 empresas en lista de espera para que su asunto llegue al juez.
Esa es la conclusión que obtuvo la sección de Xustiza del sindicato CCOO tras examinar la actividad en uno de los dos juzgados de lo Mercantil que opera en Pontevedra. El representante sindical Pablo Valeiras explicó que, si se examinan los datos del primer semestre del 2007 y 2008 de uno solo de los juzgados, el número de concursos de acreedores pasaron de once a 44. La carga de trabajo se multiplicó un 300% en un año. Estos procedimientos tardan un año en resolverse.
Construcción y automóvil
El mayor porcentaje de concursos viene de la construcción, con un 60% de los casos. Ahora han sido arrastradas las firmas auxiliares, como los fabricantes de de tejas, persianas y ventanas. El resultado es que el tiempo de resolución de un procedimiento supera el año cuando la intención inicial de la ley era que la empresa siguiese en marcha sin cerrar. «Pero lo que ocurre en realidad es que las empresas echan el cierre por la tardanza en las gestiones», afirma Pablo Valeiras.
El informe realizado por Xustiza de CCOO revela que la mayor parte de los concursos ha terminado en liquidación en vez de conseguir una solvencia para que la empresa siga con su trabajo. La crisis económica ha provocado un aumento del número de procedimientos y, los expertos, dan por hecho un aumento en el primer semestre del 2009. La razón es fácil de adivinar: todo apunta a que entrarán en concurso empresas del automóvil y auxiliares de Citroën. «Irán uno detrás de otro», vaticina el experto sindical.