El Dépor, ante su mayor desafío

Pedro J. Barreiros

VIGO

Los coruñeses tratarán de sacar provecho de los problemas locales para defender las jugadas a balón parado

17 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

A grandes males, descomunales desafíos. El Dépor, con las expectativas enfriadas después de sus tres derrotas contra el Sevilla, visita al intratable Barcelona, líder de la Liga y en todas las facetas positivas del juego. Llega el partido perfecto para revivir el carácter del equipo que remontó tres goles al Milan, o que triunfó en el Bernabéu en plena fiesta por el centenario. Esta noche, el Dépor cierra la primera vuelta enfrascado en la laboriosa reconstrucción de un conjunto que vuelva a campar por la zona vip de la Liga. Y no está dispuesto a echar por tierra todo este trabajo en un mes de enero de grandes rivales y dulces recompensas.

¿Por qué no se puede ganar en el Camp Nou? Solo el Shakhtar Donetsk ucraniano se llevó el triunfo esta temporada en un intrascendente partido de la última jornada de la Champions. También arrancaron sendos empates equipos con expectativas menores a las deportivistas: el Santander, de la mano de Jonathan Pereira, quien en poco más de media hora volvió loca a toda la zaga culé , y el Getafe, al que el Dépor acaba de ridiculizar en su última visita liguera.

Escondido tras el brillo de Messi y compañía, el talón de Aquiles barcelonista coincide con la gran especialidad coruñesa en ataque: las jugadas a balón parado. Hasta el 40% de los goles que ha encajado llegaron de córner o saque de falta. Es más, en sus tres últimos partidos (los dos contra el Atlético en Copa y el triunfo in extremis sobre el Osasuna) recibió tres tantos de esta suerte. Así, Sergio y Guardado como lanzadores, y Lopo, Zé Castro y Juan Rodríguez al remate, llevarán buena parte del protagonismo ofensivo blanquiazul.

Lotina insistirá en los once futbolistas que se han hecho con los galones de la titularidad. Solo Cristian, en lugar de Lafita, rentabilizará su gol de la pasada temporada y que hizo sufrir al Barça. ¿Hay algo más bonito que luchar por un desafío que se cree imposible?