Objetos de museo en manos privadas

Xulio Vázquez

VIGO

Una linterna mágica está fechada en París 1902 y se exhibe en el escaparate de un estudio fotográfico. Lo mismo sucede con una máquina de coser fabricada en Eibar

12 ene 2009 . Actualizado a las 14:53 h.

Son piezas de museo, tanto por su historia como por lo que contribuyeron al avance de la industria y, por ende, a mejorar nuestras vidas. Sin embargo, están en manos privadas porque pertenecen a particulares. Algunas las adquirieron con sus propios negocios, mientras que otros se hicieron con ellas de forma circunstancial. Pero las tienen en un pedestal. Las cuidan con mimo y no están dispuestos a desprenderse de ellas. También en algunos casos se encuentran en los escaparates, formando parte de la decoración, como un reclamo publicitario. Se trata de tres objetos tan dispares, como pueden ser una linterna mágica, una impresora y una máquina de coser. Pertenecen a otros tantos dueños y cada una es protagonista de su propia historia que desarrollaron en Vigo.

La linterna mágica se exhibe en el estudio fotográfico HYC en el número 11 de la calle Zamora. Tiene una inscripción: DMR Profesional y está fechada en París 1902. El gerente de este negocio, Eduardo Castro Cid dice que se hizo con ella su socia Pilar Yarza, quien la consiguió de un familiar.

Es un aparato óptico, precursor del cinematógrafo. Su invención se debe al jesuita alemán Kircher, quien en el siglo XVII, y basándose en el diseño de la cámara oscura, la cual recibía imágenes del exterior haciéndolas visibles en el interior de la misma, pensó en invertir este proceso, y llevar las imágenes de dentro a fuera. En la película El ilusionista utilizaron linternas de este tipo para crear los efectos mágicos.

Eduardo Castro explica que funciona como un proyector, reflejando imágenes sobre una pared. «Consiste en una cámara oscura con un juego de lentes y un soporte corredizo en el que colocaban transparencias pintadas sobre placas de vidrio. Estas imágenes se iluminaban con una lámpara de aceite y para que el humo pudiera tener salida se dotaba al conjunto de una vistosa chimenea», argumenta.

Asegura que aún está en buen uso, aunque considera que su tamaño es más grande de lo normal, lo que le da pie para pensar que sufrió alguna reforma. «Esta, por ejemplo, tiene la chimenea anulada, por lo que es un producto del resultado de las mejores que le han ido haciendo en distintas épocas», señala.

Esta linterna mágica está hecha de madera, latón y cristal. Pesa sobre 50 kilogramos. Han hecho pruebas con ella y resultaron satisfactorias porque funciona. «Antes estuvo en un estudio de arquitectura y la debieron usar para proyectar planos grandes sobre una pared y pintar encima», puntualiza.