El Celta B cedió un empate en Barreiro por un mal arranque

Juan Villar

VIGO

El Sestao River se llevó un punto ayer de Barreiro con muy poca cosa. Los vascos salieron al partido más enchufados que el Celta B y se encontraron con un gol a los seis minutos de juego, al aprovechar un error defensivo.

Verse con el marcador en contra ante un equipo vasco se hace muy cuesta arriba, ya que en general son equipos que se cierran muy bien atrás, y los celestes se las vieron y se las desearon para sacar adelante el partido.

Al final un cabezazo con el que Yordi alojó el balón en el fondo de la portería visitante sirvió para salvar un punto, pero faltó poner la puntilla en una segunda mitad en la que las únicas ocasiones fueron de los vigueses.

Con este empate el Celta B sigue sin poder perder de vista los puestos peligrosos de la clasificación y le obliga a mantener una línea regular si no quiere meterse en líos en la recta final de la temporada.

A los de Alejandro Menéndez les costó encontrar su ritmo después del parón navideño. Arrancaron fríos como el tiempo y el Sestao lo aprovechó con ese balón en profundidad en el que Jokin Aranburu le ganó las espaldas a los centrales locales para batir a Yoel a placer.

Costó derribar la muralla, porque los celestes no se encontraban cómodos en el terreno de juego, no eran capaces de realizar el juego combinativo con el que podían hacer daño a los vascos, que se cerraban muy bien sus líneas, presionaban en todo el campo. Esto obligaba a buscar un fútbol directo con el que era difícil sorprender. Las únicas ocasiones en un mal primer tiempo llegaban en los saques de esquina, en uno de los cuales Jordi fue capaz de equilibrar el marcador.

El filial encontró su ritmo tras el descanso. Tuvo un cuarto de hora en el que pudo inclinar la balanza a su favor. Iago Aspas y Ferrán consiguieron entrar en juego y hacer una par de combinaciones con las que sorprendieron a la defensa rival. El primero provocó la primera acción de peligro con un remate cuyo rechace le quedó a Cristian para que enviase un zurdazo que obligó al meta rival a una buena estirada. Un par de centros de Ferrán encontraron a Oriol, pero el punta no estuvo acertado en el remate. El Sestao se rehízo y el partido se vino abajo. Ni siquiera la salida de Joselu cambió el panorama.