El Gobierno aprobaba el plan de construcción de la terminal de transbordadores de Bouzas

La Voz

VIGO

En aquellos últimos días de 1974, también se producía la petición de Juan Manuel López-Chaves, consejero provincial del Movimiento, al Consejo Provincial del Movimiento para que se determinase, a través de un estudio, si se debería solicitar la paralización del relleno de turno de Bouzas. El 24 de diciembre, se publicaba una orden ministerial por la que se aprobaba la construcción de un terminal de transbordadores. Dos meses después, la Junta del Puerto solicitaba la autorización para redactar el proyecto, que firmarían los ingenieros en 1976.

El relleno se llevó por delante el banco marisquero de almeja y berberecho más importante de toda la ría. Eso sí, el puerto ganó unos terrenos que han sido fundamentales para que la ciudad y sus industrias siguieran creciendo a un ritmo vertiginoso. La villa marinera de Bouzas había experimentado, y sufrido, una continua pérdida de mar desde el año 1929 hasta comienzos de la década de los años noventa.

Viviendas pequeñas

Acababa el último año completo con Franco en el Palacio del Pardo y las estadísticas nos informaban de que Vigo contaba con 486 pobres oficiales. En realidad, estas cifras debían multiplicarse por cinco, porque hacían referencia a familias pobres. Además, la mitad de las viviendas de la provincia tenían menos de 65 metros cuadrados de superficie y la renta provincial era notablemente inferior a la media española, con 58.000 pesetas frente a las 72.000 total. La cosa era complicada, aunque los buenos tiempos siguientes nos hacen olvidar como se vivía hace tiempo por estos lares.

En la iglesias de los Apóstoles, seguramente con la presencia del padre Seixas, primero en oficiar misas en gallego, tenía lugar un funeral en memoria de Urbano Lugrís, fallecido el año anterior, y alma máter de la bohemia viguesa durante mucho tiempo.

La cultura trataba de abrirse paso entre las trabas de la censura, y el Cine Club Vigo proyectaba en el cine Tamberlick, El cuarto mandamiento , de Orson Wells, la Sociedad Cultural Recreativa de Teis proponía una conferencia de Fernando Alonso Amat sobre la importancia social del cine, y la Asociación Cultural de Vigo anunciaba un recital de canciones con letras de Celso Emilio Ferreiro.