De fondo, gritos de «matones fuera» y en primer plano, una señora vendiendo lotería. «Acordeime agora que o tiña aquí e aproveito», apunta la mujer, mientras rebusca cambio en el bolsillo. Por falta de compradores no es. Al final, el 38.487 será el número del pleno de la moción, el que cambió la historia de Mos en a penas dos horas, breves o eternas para muchos. «Llevamos aquí desde las 8.00 para apoyar al PP», responden al pie de la escalera un grupo nutrido de jóvenes. Las pegatinas: «Moción sí, bipartito fora», hacen competencia con las de «Mosbilízate contra a moción», que lleva algún simpatizante del PSOE y el BNG. Entre todos, caras conocidas. La portavoz del PSOE en el Senado, Carmela Silva; el edil de Ponteareas Roberto Mera; el alcalde de Redondela, Xaime Rei, o la concejal de Salceda Marina Cabaleiro engrosan la lista de los que esperan a adentrarse en la sala.
Trabajando
No son los únicos, medios nacionales y locales se abren hueco entre la gente y en el salón e incluso por la ventana. «Por favor, dejen pasar, estamos trabajando». «Nosotros también», responde un joven alto y corpulento vestido de negro. El ambiente se enrarece y al final, ellos son los protagonistas, con reclamaciones de la alcaldesa María Jesús Escudero instando a que abandonen la sala, «que os que os invitaron lles digan agora que se vaian». De fondo, gritos. Un nuevo gobierno.