-¿Ha llegado a intercambiar con Carlos Mouriño puntos de vista sobre el proceso concursal?
-He compartido mesa y mantel con el presidente del Celta en Vigo y hemos tenido tiempo de sobra para departir sobre el sufrimiento que estamos pasando. La ley concursal te encorseta de cara a un posible ascenso pero ambos lo estamos sorteando. En aquel momento ellos estaban titubeantes pero ahora estamos muy parejos y cerca de los puestos de ascenso.
-Si en un par de años no ascienden, ¿podrían temer por la desaparición del club?
-Los planes de viabilidad no deben estar condicionados al azar pero el horizonte de solvencia único es subir a Primera. Las fichas primero hay que ajustarlas a la categoría. Primero nos fijamos cinco meses, ahora tendrán que ser diecisiete, pero no creo que podamos alargarlo mucho más como también opinan en el Celta.
-La temporada pasada entró fuerte con fichajes en el mercado de invierno. ¿Este año prepara alguna sorpresa o el proceso concursal se lo impedirá?
-Tenemos muchos lesionados. Jugadores referentes como Elustuondo, Díaz De Cerio, o Xabi Prieto. No tenemos un fondo de armario tan grande como el pasado campeonato pero estamos analizando cómo podemos resolverlo. La idea es ilusionar en los últimos seis meses porque no olvidemos que aquí todo se dilucida en la segunda vuelta.
-¿Y eso será con el Celta y la Real Sociedad peleando por el ascenso?
-El que gane este sábado se va a meter en la pomada pero a mi no me haría nada más feliz que quedar por detrás del Celta siempre y cuando los dos subiésemos. Somos dos clubes de Primera y ese es nuestro sitio. Ojalá que tanto Carlos, al que le di un fuerte abrazo tanto por carta como el pasado lunes en persona en la asamblea de la Federación, como yo podamos celebrar el próximo año un Celta-Real Sociedad pero con los dos equipos en Primera.