La Real Sociedad retornó ayer a los entrenamientos para preparar el partido ante el Celta con la buena noticia de la recuperación de Xabi Prieto, que podría incluso tener minutos en Vigo, y el susto por el esguince de Xabi Castillo que le convierte en duda para ese encuentro.
Las lesiones siguen cebándose con el equipo de Juan Manuel Lillo que tiene al 25% de su plantilla en la enfermería, e incluso algunos de sus lesionados se han perdido la temporada, como Iñigo Díaz de Cerio, o no jugarán hasta el próximo año como Boukary Dramé y posiblemente el centrocampista Sergio.
El esguince que sufre Castillo, el héroe en el partido contra el Huesca tras marcar posiblemente uno de los mejores goles de la historia blanquiazul, es preocupante porque también está lesionado su sustituto natural Dramé. Es una lesión que no será larga en el tiempo pero que, con solo tres entrenamientos por delante, podrían impedirle jugar el sábado.
Xabi Prieto ha dado una gran alegría a los aficionados guipuzcoanos y al propio Lillo al mostrarse ya muy mejorado de un golpe en la rodilla que se produjo el 13 de septiembre, y se agravaron una semana después. El futbolista donostiarra, tras el entrenamiento con el equipo, ha dicho que podría estar en condiciones de viajar a Vigo, aunque ha pedido paciencia y ver «cómo va la semana» para saber como está físicamente.
Prieto ha dicho que «no descarta» poder ayudar ya a sus compañeros en ese importante partido, sin embargo ha admitido que en la decisión final la última palabra «la tienen los médicos y el entrenador que también deberá de valorar» cómo le encuentra.