Un jubilado cumple condena trabajando en el centro Humberto Juanes
21 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La reinserción social también es posible desde un colegio de educación infantil y primaria. Así lo está viviendo Ángel Valverde, un vecino de Nigrán condenado por conducir bajo los efectos del alcohol y por resistirse a la autoridades. Este jubilado jamás hubiera pensado que a sus 71 años de edad acabaría trabajando en el colegio Humberto Juanes de Nigrán. El pasado día 30 de octubre comenzó su labor como ayudante de conserjería.
Permanecerá en este puesto hasta mediados de diciembre, para cumplir así 40 días de trabajo en beneficio de la comunidad y evitar tener que cumplir una condena en de cárcel.
Todo por no haber querido someterse a la prueba de alcoholemia cuando hace unos meses le paró la Guardia Civil en uno de sus controles rutinarios de tráfico. «Les dije que no quería soplar, que antes tendrían que pasar por encima de mi cadáver, y me llevaron al cuartel, el juez me impuso esta condena después», afirmaba en uno de sus momentos de descanso.
Ángel agradece la oportunidad que se le ha brindado para poder ser útil. Su nuevo trabajo le mantiene activo, le obliga a madrugar y le mantiene en forma, puesto que tras la retirada del carné de conducir, se desplaza a diario en bicicleta desde su casa en el barrio de Telleiras hasta el centro de enseñanza. A diario cumple una jornada laboral desde las ocho de la mañana hasta las dos y cuarto de la tarde. «Es muy cumplidor», señala el conserje del colegio.
Él está contento con su nueva ocupación. «Prefiero estar aquí entretenido, cerca de mi casa, que internado en la cárcel de A Lama», confiesa.