Estaba previsto que el castro quedase visitable este verano. Lo será, pero de forma provisional, ya que el Concello cangués no logró adquirir los terrenos para construir el centro de interpretación del castro y el santuario del dios Berobreo y, por lo tanto, perdió la subvención europea que ya tenía asegurada.
La previsión, ahora, es mejorar el cierre (en la actualidad una cuerda que indica por donde no se puede pasar), la señalización y la información y contar con personal de mantenimiento que, a la vez, haga funciones de guía.
Los problemas de financiación no afectaron sólo al centro de interpretación. La campaña de este año tiene una partida asociada de 338.000 euros, de los que Caixanova aporta 90.000; la Diputación, 95.000, y el resto, el Concello. La entidad bancaria ingresará la mitad cuando se justifique la actuación. El organismo provincial adeuda todavía la partida del año pasado. El Concello está a la espera de poder formalizar un crédito de 3 millones de euros.
La campaña, por tanto, contó con menos personal que en años anteriores, pero, afirma Suárez, fue igualmente productiva. Si la financiación se concreta, proseguiría la excavación.
En las próximas semanas comenzarán los trabajos de consolidación de las estructuras descubiertas, que paga la Consellería de Cultura con una parida de 16.000 euros.