Pepe Murcia, entrenador del Celta, señalaba ayer a la conclusión del encuentro que no se podía considerar el empate a dos goles como un resultado que corta las ilusiones celestes de continuar en la Copa del Rey.
«El marcador al final nos deja con vida. Si no se produjese el error humano, incluso cuando uno quiere en el ordenador, saldría todo bien. En el campo de fútbol en esa zona no se puede rectificar. El Espanyol se ha llevado demasiado botín para lo que ha expuesto sobre el campo», comenzó diciendo el entrenador céltico. Sobre los errores defensivos que tuvo su equipo comentó que «son lapsus que tenemos que nos vienen costando puntos. Nos quedamos con el sabor positivo de Albacete, igual que esta vez, pensando que teníamos que haber ganado estos dos partidos. Nos falta ese pasito por merecimientos para ganar».
El entrenador céltico aseguró que el vestuario estaba satisfecho porque «hemos hecho un buen partido, y esto nos va a venir bien para el domingo». Sobre si consideraba que los numerosos silbidos que había recibido Rubén podían afectarle de cara al futuro afirmó que «por lo que conozco a Rubén creo que no, aunque esa pregunta sería mejor formulársela a él». Por ultimo, afirmó que estaba contento con la actuación de algunos jugadores no habituales. «Han aportado y demostrado que pueden poner su granito de arena».
Márquez, contento
Bartolomé Márquez, entrenador del Espanyol, dio por bueno el resultado y comentó que «ha habido una parte para cada equipo. Es un buen marcador para la vuelta. He notado a mi equipo muy cansado en la segunda parte porque había muchos futbolistas con falta de minutos. El Celta nos ha metido atrás y por eso ha llegado el empate final».