Se busca gerente

VIGO

12 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Vivimos tiempos de grandes proyectos. El día que no se nos promete un monolito gigante, nos presentan un nuevo hospital. Si hoy te anuncian la Ciudad del Mar, mañana será la reforma de la praza do Rei y, al otro, una nueva estación ferroviaria con una plaza pública que dejará pequeña a Trafalgar Square.

El futuro, por lo visto, viene cargado de maravillas, que tienen a los vigueses asombrados y que, como no podía ser menos, despiertan ya la envidia de otras ciudades. Tal es el caso de Madrid, que acaba de prohibirle la entrada a Abel Caballero. En una medida sin precedentes, Gallardón ha vetado la presencia del alcalde de Vigo en su ciudad, sin duda celoso de tantos proyectos. Así debemos entender el bando capitalino publicado esta misma semana, que prohíbe la presencia en las calles de hombres-anuncio. Y el hombre-anuncio por antonomasia es, sin duda, nuestro querido regidor.

Dolidos con este feo detalle de Gallardón, hay que reconocer que, en materia publicitaria, somos una superpotencia. Pero, pese a su frecuencia y variedad, en ocasiones los anuncios del Concello llegan a sorprendernos.

Tal es el caso del que pudimos leer el pasado domingo en la sección de Ofertas de Empleo de un diario local. El titular decía así: «Se busca gerente para Fundación Provigo» y anunciaba sueldo según valía. Como quiera que la Fundación Provigo ya tiene un gerente, la oferta no deja de ser pintoresca. Sobre todo, porque no sabemos qué habrá pensado de la misma Rubén López, el actual titular, que si bien ha sido inhabilitado para cargo público por una sentencia judicial, y su marcha se anuncia próxima, resulta bastante feo que tenga que desayunarse viendo cómo su puesto se oferta en el periódico junto a los de «encofrador», «calderero» e «instalador electricista».

Hay cosas que solo pasan en esta ciudad y, desde luego, esto de leer «Se busca gerente para Fundación Provigo» es una de las más sorprendentes. De seguir en esta línea, terminaremos leyendo «Se busca concejal. Coche propio. Salario a convenir» o, incluso, «Importante ayuntamiento de casi 300.000 habitantes busca alcaldes y tenientes de alcalde. Abstenerse curiosos».

Llevados de la fiebre de los anuncios, el pasado domingo marcó desde luego un hito histórico. Se dice que, en el franquismo, los ministros temblaban cada vez que veían un policía en una moto. Porque podía traer el telegrama de su destitución. Ahora, en Vigo, ciudad emprendedora, los cargos públicos ya pueden atemorizarse los domingos, leyendo el periódico. «Se busca conselleiro de Medio Rural» y, claro, te sorprendes. Sobre todo si tú eres el conselleiro de Medio Rural.

Claro que todo puede tener una explicación más sencilla. Y que el anuncio de marras no busque, en realidad, «gerente para Fundación Provigo», sino que sea una medida de presión hacia Rubén López. Para que se vaya animando a dejar el despacho. No queremos pensar que, en nuestro Concello, puedan alcanzarse tales cotas de ridículo.