El convenio de acreedores del Celta depende del acuerdo con Caixanova

La Voz

VIGO

La clasificación de la deuda con la caja del sur de Galicia debe marcar la resolución definitiva del proceso

01 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El Celta y Caixanova no mueven pieza. A un mes vista, después de conseguir la prórroga que permite la ley, de que los administradores concursales presentes el informe de acreedores, la situación sigue igual que antes del verano. De hecho no se ha producido ningún tipo de reunión. Lo único claro a medida que avanza el proceso es que como acreedor mayoritario de la entidad, Caixanova es la única que puede aprobar o desestimar un acuerdo anticipado de acreedores, la salida que busca el club desde que se acogió al proceso concursal el pasado mes de junio.

A lo largo de todo el verano la situación no ha avanzado. Al igual que el resto de los acreedores del Celta, la dirección de la caja del sur de Galicia recibió por parte de los administradores la notificación para documentar toda la deuda que el club tiene contraída con ellos (25 millones según la primera estimación inicial). Francisco Prada, Pérez Bouzada y José González deben clasificar ahora en su informe esa deuda, y en función de la categoría (privilegiada, ordinaria o subordinada) el Celta tendrá que mover pieza para alcanzar el entente que le permita suscribir el convenio anticipado.

Lo de Hacienda está bastante más claro. Aún teniendo la mayor cantidad pendiente de cobro, la ley especifica que recibirá el importe global de la deuda privilegiada y que la negociación estará en la parte ordinaria (los intereses).

Sin impugnaciones

En cuanto a los pequeños acreedores, la recepción de datos no ha generado ninguna sorpresa. Todos los números reclamados están dentro de lo estipulado en la deuda de 84 millones de euros, lo que hace improbable del todo que puedan existir impugnaciones, lo que provocaría un retraso en el proceso al tener que dirimirse las diferencias por la vía judicial. Todo apunta a que existirá acuerdo en las cantidades a pagar (los plazos ya están estipulados por ley) entre los acreedores y el club.

Con quien tampoco ha habido contactos en los últimos tiempos es con el Concello de Vigo, una de las patas del plan de viabilidad según había comentado el presidente Carlos Mouriño en su día. No obstante, el papel de la institución local no tiene relevancia en el momento actual del proceso concursal. Lo trascendental es que el Celta sea capaz de convencer a Caixanova para que acepte su plan para cerrar el convenio anticipado.

De un modo paralelo, aunque al margen del concurso voluntario, el consejo de administración continúa con su intención de patrimonializar a la sociedad. Por eso tiene la intención de ejecutar el acuerdo para comprar la sede céltica en la céntrica Praza de España y culminar la ampliación de las instalaciones de A Madroa, aunque las negociaciones con la asociación de montes de Candeán se antojan complicadas.