El mar no conoce barreras

La Voz

VIGO

El club Val Miñor Frioya organizó una jornada de iniciación al piragüismo en Nigrán para el equipo paralímpico de natación

08 jul 2008 . Actualizado a las 12:14 h.

El equipo paralímpico español de natación vivió de la mano en Club Piragüismo Val Miñor una jornada de iniciación al piragüismo en Nigrán. Una experiencia inolvidable para unos competidores que están concentrados hasta mañana en Pontevedra.

El nexo de unión entre el equipo paralímpico y el Val Miñor Frioya lo representa el pontevedrés Pablo Cimadevila, que hace un más de dos años vivió su bautismo de agua con el club que ahora hizo las veces de anfitrión. Pero en esta ocasión Pablo no llegó solo a la cita. Lo hizo con sus entrenadores y 13 compañeros que representarán a España en la modalidad de natación en los Juegos Paralímpicos de Pekín.

La experiencia representaba un reto para todos. Para el club y sus monitores, pero también era una oportunidad para comprobar la accesibilidad al mar desde la sede del club en el complejo Dunas de Gaifar.

Al final la experiencia resultó todo un éxito y los paralímpicos vivieron un día de lo más divertidos al margen de los entrenamientos. Para el club resultó una experiencia enriquecedora para seguir aprendiendo de las posibilidades del deporte de la piragua con los diferentes tipos de discapacitados.

La iniciativa también resultó inolvidable para los jóvenes del club (infantiles, cadetes y júniors) que dejaron al margen la competición para descubrir que existen cosas todavía más gratificantes que los resultados deportivos.

En el debe hay que registrar la necesidad de mejorar los accesos para que el club Val Miñor Frioya se convierta en un futuro en una alternativa real para el piragüismo adaptado. Todavía quedan barreras que superar.

La jornada acabó en un restaurante de Panxón con una cumbre gastronómica. Fue la guinda perfecta a un día inolvidable para todos.