Con tres futbolistas en la misma familia, no se pueden eludir las comparaciones. «Si uno tuviese la técnica del otro, si el otro tuviese la personalidad del uno...» Jonathan le cuelga la raza a su hermano, la técnica a su primo y «a mí me queda la cabeza». Sonríe pero su salida de Vigo todavía escuece. «La oferta del Celta me daba la risa, estaba harto de ser siempre el canterano, cualquiera que viniera de fuera tenía mejores condiciones que yo».
Quizá por ello, comprende la marcha de Aitor. «Si se fue es porque allí iba a tener un trato mejor, ser futbolista es más importante que estar en el Celta». El club trató de retenerlo obstaculizando su pase. «Fue complicado porque no me dejaban marchar, no estaba mal aquí pero prefería formarme en el Valencia que es un club grande y se nota».
La tertulia coge bríos y salen a relucir las carencias del Celta con la base. «En Vigo no hay residencia ni te ayudan para que puedas seguir estudiando, en el Valencia eso lo tienen muy cuidado», admite el más joven de los Aspas. «Aitor hizo bien en marcharse, allí disputa torneos internacionales, te ven equipos extranjeros, y aquí vas a jugar a las fiestas de los pueblos», le interrumpe Jonathan.
«Saliendo de un filial del Valencia tienes muchas posibilidades de encontrar un equipo bueno, aquí, si no cambian las cosas, te quedas en Segunda B o acabas en el Coruxo o el Gondomar». Iago le mira atentamente, casi sin pestañear. La reflexión de Jonathan le sirve para intentar no cometer los mismos errores. «Yo espero sacar lo bueno de la experiencia de mi hermano porque si no ya no estaría en el Celta, pero a veces no te sientes valorado, llevas diez años en el club y cualquiera que llega de fuera, haciendo menos, se lleva más dinero a su casa».
Confía en que esa tendencia cambie, al igual que cambiará el filial la próxima campaña. «Date cuenta que no estarán ninguno de los tres capitanes, ni Goran, ni Richi, ni Jesús». Iago agradece a Alejandro Menéndez su oportunidad y alaba su fútbol de toque. «Eso lo echo de menos yo en Italia, allí es todo estrategia y trabajo defensivo, se prima siempre al equipo sobre las individualidades», añade Jonathan. También Aitor ha notado el cambio del Celta al Valencia. «Aquí se entrenaba más la física, allí nos centramos sobre todo en cuestiones tácticas y técnicas».