Obsesión por una peluquera

VIGO

Un denunciado por acosar a una esteticista de Vigo se enfrenta a 16 meses de multa por incumplir la orden de alejamiento

01 jul 2008 . Actualizado a las 12:36 h.

La Fiscalía solicitó 16 meses de multa para José Manuel F.T. por quebrantar la orden de alejamiento de seis meses de una amiga con la que, supuestamente, vivía obsesionado. El acusado no compareció ayer en el juicio de lo Penal número 3 aunque la vista se celebró igualmente en su ausencia. Fue defendido por su abogado, quien pidió una rebaja a 12 meses de multa.

Los hechos se remontan al 2007. El acusado había conocido a la víctima cuando esta salía de copas en pandilla con unas amigas. La joven explicó ayer al juez que entre ellos solo surgió una relación de amistad sin ningún tipo de vinculación sentimental ni de pareja. «Coincidíamos por la noche, nada más», declaró ayer la víctima. Sin embargo, su admirador interpretó que entre ellos había «algo más» y empezó a seguirla a su casa y a su lugar de trabajo en una peluquería de Gregorio Espino donde realizaba tareas de esteticista. «Él se obsesionó con ella, la perseguía a donde vivía y trabajaba», confirmó una compañera.

Tras estos incidentes, la joven lo denunció por acoso y el juez le condenó a seis meses de alejamiento, período durante el cual el implicado no podía acercarse a su domicilio ni a la peluquería. «Ni siquiera cumplió la orden porque empezó a enviarme mensajes por el móvil», recordó la víctima.

Una compañera relata que el hombre, un día, entró en la peluquería, rompió delante de las clientas unos papeles de los juzgados y gritó: «Me da igual la orden de alejamiento». Las testigos relataron en el juicio que el joven se quedaba en la calle a vigilar sus pasos.

Los hechos se precipitaron el 14 de agosto del 2007. Ese día, el individuo volvió a presentarse en la peluquería, donde la joven atendía a una clienta. El supuesto acosador preguntó a las empleadas por su víctima, «porque quería hablar con ella», pero una compañera que ya lo conocía de otra vez mintió y le aseguró que ella no estaba allí. «Lo quería alejar para que él no la molestase», explicó al juez. El hombre se olió que lo querían engañar e hizo ademán de abrir la puerta pero la empleada metió un pie y bloqueó su acceso.

La esperaba en el portal

Tras impedirle el acceso, las peluqueras alertaron a la policía nacional que envió una patrulla. Los agentes declararon ayer que el sospechoso esperaba a la chica frente a un portal, lo identificaron, comprobaron que tenía una orden de alejamiento y lo detuvieron.

El implicado alegó que él se había confundido y que pensaba que la fecha de vigencia de la orden de alejamiento ya había caducado. Sin embargo, la policía confirmó que la protección a la joven continuaba en vigor y le arrestaron. El juicio quedó visto para sentencia.