21 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Estupor, pasmo, incredulidad, indignación... La utilización de arena negra de la desembocadura del Miño para regenerar las playas está provocando todo tipo de reacciones en Baiona, y ninguna positiva. La Ribeira ya no es blanca. Ahora está tan ennegrecida como la piedra de la fortaleza de Monterreal. Ha ocurrido de la noche a la mañana por la celeridad con que se están llevando a cabo los trabajos. El Concello pide paciencia, ya que está convencido de que la arena se irá aclarando poco a poco. » L13