La transversalidad como herramienta

La Voz

VIGO

La primera de las apuestas comunes o de la inevitabilidad de las circunstancias es la transversalidad contemporánea. En esto coinciden desde La Casa Encendida de Madrid hasta la Sala Nasa de Compostela.

En cada caso es por motivos diferentes, pero según Maral Kakekjian, responsable del centro de Caja Madrid, «la intención no es solo la transversalidad de lo cultural; también se trata de reunir las diferentes áreas que tiene el centro y en las que inciden igualmente sectores como la solidaridad».

Algo inevitable

Para Xesús Ron, comandante de la Sala Nasa, la transversalidad es «unha maneira de traballar inevitable para nós». Explicó que se había concebido el espacio cercano a San Lourenzo, en Compostela, como «unha trincheira que se ofrecía á xente máis diversa para que tivese un lugar no que encontrarse cos espectadores».

Ron señaló que, «máis que un centro de programación, a Nasa o que tenta é de axudar á xente facéndoos visibles aos artistas».

Para Óscar Dasi, la intención de un centro como La Porta es «trabajar en los proyectos más multidisciplinares posibles e invitar a los creadores a que trabajen en proyectos concretos independientemente de su naturaleza, ya sea un libro como una performance ». Dasi aseguró que también se notaba que, en muchos casos, utilizar la transversalidad era «otra manera de esquivar la palabra danza en los discursos públicos».

Participación no cultural

Maral Kakejian, de la Casa Encendida, aseguró que en su caso el centro no tiene los problemas de gestión de las instituciones de carácter público y que en casi todos los proyectos que realizan «hay participaciones de las secciones no culturales de la Casa».