Toni le dio el triunfo al Celta, que pudo golear al Barcelona

Juan Villar

VIGO

El Celta juvenil está a un paso de la final de la Copa del Rey. Al equipo de Álex Martínez aún le queda pasar el duro trago de jugar en el campo del Barcelona el próximo domingo, pero la victoria de ayer por un gol a cero le da una buena renta para afrontar el partido de vuelta, ya que un gol en el Mini Estadi obligaría a los azulgrana a marcar tres.

Y por lo visto ayer en A Madroa, los catalanes van a tener que mejorar mucho si quieren darle la vuelta a la eliminatoria, pues los celestes pasaron por encima de ellos como una apisonadora y merecieron conseguir un triunfo más abultado, pues las únicas ocasiones claras del encuentro llegaron todas en la portería visitante, pero la falta de puntería especialmente de Joselu impidió la goleada.

Otro dato destacado es que el Celta sigue manteniendo su portería imbatida en esta Copa del Rey. Ya van cinco partidos contra algunos de los mejores equipos españoles (Valladolid, Zaragoza y Barcelona) y ninguno ha sido capaz de marcarle un gol a Sergio.

El partido de ayer se disputó en una condiciones meteorológicas muy desapacibles, con frío, viento, lluvia y una ligera niebla. El Barcelona trató de hacerse dueño del balón, pero la intensa presión a la que fueron sometidos por parte de los celestes, les hizo sentir incómodos.

Las únicas ocasiones fueron locales. El peligro llegaba casi siempre después de buenos robos en el centro del campo, con rápida apertura del balón a las bandas, bien hacia Pablo o hacia Toni, que con buenos envíos a Joselu inquietaron al Barcelona. El delantero céltico tuvo dos buenas ocasiones para adelantar a los vigueses, aunque fue Toni a un cuarto de hora del final el que aprovechó un despiste para batir al meta azulgrana.