Las mejoras adoptadas en la autovía Vigo-O Porriño (asfaltado, señalización, radares, iluminación) se han traduciendo en un descenso espectacular de los accidentes en los tres últimos años. No obstante, el kilómetro 12 de la A-55 sigue siendo uno de los puntos negros de la red de carreteras españolas, según la Dirección General de Tráfico, que contabiliza en siete los muertos que se han producido en el citado punto desde su entrada en servicio a principios de los años 90.
Todo el vial, que oficialmente se denomina A-55, porque forma parte de la autovía Vigo-Tui (aunque en la práctica coincide parte de la N-120 procedente de León), tuvo 39 víctimas y dos muertos en todo el 2004. En el 2003, fueron 64 los heridos y dos los muertos, con lo que se puede observar una evolución positiva.?Curiosamente, siempre se habla de la peligrosidad de las curvas de Tameiga por encima de cualquier otro tramo, pero la salida de la autopista por Teis está casi a la par en cuanto a número de siniestros. «El luegar del accidente de ayer está bien señalizado, con limitaciones de velocidad y se advierte que el firme es deslizante pero a muchos conductores les da igual que haga sol o llueva», se lamentaban ayer desde la Demarcación de Carreteras del Estado.
Muchos ciudadanos siguen a la espera de la construcción de la nueva autovía a O Porriño, que requerirá una inversión de 169 millones de euros, según los cálculos del Ministerio de Fomento. El trazado propuesto incluye un túnel de más de tres kilómetros que pasa por las proximidades del Círculo Mercantil para salvar las curvas de Tameiga.