Vigo, objeto de deseo turístico para Barcelona

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

15 abr 2008 . Actualizado a las 11:54 h.

Que, según reconoció ayer Pere Durán, no es precisamente pequeña en lo que al capítulo turístico, que es el que él domina, se refiere. Según sus cuentas, que es lo mismo que decir las del organismo municipal que gestiona el turismo, el año pasado los gallegos sumaron un total de 120.000 pernoctaciones en la Ciudad Condal, lo que implica que en apenas un lustro se ha doblado el número de visitas.

En resumidas cuentas, nos hemos convertido en claro objeto de deseo y vinieron a contárnoslo en vivo y en directo. Lo del plural se debe a que el director general de Turismo de Barcelona no llegó solo, lo hizo acompañado por Manel Casanovas, Julia Gómez, Gabriel Guilera y, sobre todo, por Oriol Ivern, reciente premio a la innovación gastronómica, que fue el encargado de inundar de sabores catalanes la mesa. Porque la teoría está muy bien, pero estaremos todos de acuerdo en que nada como aportar ejemplos prácticos.

En el caso de la oferta arquitectónica, musical o comercial resulta imposible mostrar el género más allá de folletos, vídeos o soportes similares. Sin embargo, con la cocina es tan fácil como traer la maleta llena de calços, gambas, tomate, caviar (de esturiones criados en el Valle de Arán), dorada, alcachofas, quesos, vinos y, por supuesto, cava. Y eso hicieron.

La cita fue en el restaurante del Marco que, precisamente con Oriol Ivern, chef del Hisop, abrió su agenda de jornadas gastronómicas. Los clientes que las estrenaron anoche pudieron degustar un menú a base de pan con tomate y caballa, dorada con alcachofas y bombón de suquet, cordero con habas tiernas y salsa de ostras con menta, tabla de quesos y tartare de fresas con helado de vinagre, es decir el mismo que tuvimos ocasión de catar pocas horas antes un grupo de periodistas. Lo de no perderse los edificios firmados por Gaudí, el gran centro comercial abierto que, partiendo del puerto sube Ramblas arriba, los museos, los musicales que triunfan en taquilla o el mercado de la Boquería en la próxima visita se da por hecho. Total que sí, que la deuda de Barcelona con Vigo está saldada.

Cuando por obra y arte de sus dotes para dicha materia el pasado enero Sonia Rodríguez y Elena Alonso se ganaron una plaza en la olimpiada nacional, ya avisamos a sus potenciales competidores que no les arrendábamos la ganancia. Y avisábamos bien, porque este fin de semana en Las Palmas han vuelto a demostrar su poderío.

Tanto que Sonia, junto al también gallego Santiago Codesido y a sendos estudiantes de Madrid y Asturias, representará a España en la Olimpiada Internacional que se celebrará en julio en la ciudad india de Bombay. Igual que ocurriera en su día en la fase gallega, esta bachiller del Santa Irene mostró su sorpresa por estar entre los elegidos. Claro que con unas calificaciones tan trufadas de matrículas de honor no sé de qué se sorprende. También a Elena Alonso, estudiante del Alexandre Bóveda, le salieron las cosas rodadas en Las Palmas y pudo subir al imaginario podio, en este caso, en la variante medalla de plata. El segundo puesto le abre las puertas para participar en la Olimpiada Iberoamericana.

Así las cosas no me extraña que se haya tomado la experiencia como «unas vacaciones con exámenes». Y es que, ya que estaban en la isla, visitaron el jardín botánico, el museo Elder o el Instituto Tecnológico. Ayer cerraron el apartado turístico del periplo en Tenerife. Después de estrujar con tan buenos resultados las meninges, bien merecidos tienen estos dos días de asueto. Ahora a por Bombay.

Un año más, y van cinco, Aqualia entregó los premios del concurso infantil de dibujo, para el que esta vez eligieron como lema El agua y tu municipio. Cuídalos. Píntalos. El jurado tuvo trabajo, ya que se presentaron en total 777 dibujos, de entre los que hubo que elegir una decena. Asistieron al acto de entrega Abel Caballero, Isaura Abelairas, José Luis Ibáñez y Lucas Díaz.

La recién nacida asociación tudense se ha puesto en marcha. Lo ha hecho con unas jornadas conmemorativas de la II República que abrieron el domingo con una comida de confraternidad en el Vello Cabalo Furado, y que cerraron ayer con una ofrenda floral y la lectura de varios poemas ante el monumento de Silverio Rivas a los represaliados del 36 en la Alameda.

Ojo, que nadie se llame a engaño, porque según me explica Manuel Vázquez de la Cruz, uno de los impulsores de la iniciativa, junto a Flora Paramos, Manuel Fernández, Julián Bravo... es una asociación en la que tienen cabida todas las ideologías, que es lo mismo que decir todas las personas.

No hay más que echar un vistazo al documento que han preparado a modo de presentación para descubrir por qué Levada libre y de qué va la cosa: «Dende hai tempo na cidade de Tui emanan mananciais de auga limpa e fresca que marcan no chan vierios cheos de identidade e creatividade. A natureza destas augas é moi dispar en idade, condición social, laboral, sexual ou incluso ideolóxica. A pesares das diferenzas, estes regueiros comparten a mesma esencia, a defensa da liberdade. Despois de moito vagar en solitario, estes mananciais decidiron confluir nunha única levada libre».

En resumidas cuentas, añaden, no son más que una nueva corriente tudense de pequeñas dimensiones que discurre espontánea y que mana con espíritu curioso, lejos de embalses que frenen el curso. Si consiguen el objetivo lo único que nos quedará a los de fuera, además de hacer pitillos, será sentir envidia. Sana, pero envidia. Amén.