La fibra sensible de Ronaldinho

VIGO

Una rotura muscular podría servirle de adiós al Barcelona y a la Liga española tras una temporada negra para el brasileño

05 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El barcelonista Ronaldinho, que ya se lesiona sin razón aparente hasta en el videojuego más famoso de fútbol, ha ido más allá y confirmó lo que todos sospechaban desde hace semanas. No volverá a jugar con su equipo en lo que queda de temporada. Quizás no lo haga nunca más, a tenor de las constantes reuniones que mantiene su hermano y representante con dirigentes del Milan y del Chelsea. La Liga española se hace a la idea y se despide del astro brasileño.

Esta vez, una rotura de fibras acabó con la incertidumbre que envolvía cada convocatoria de su entrenador, Frank Rijkaard, desde el 15 de marzo, cuando se quedó fuera de la lista del duelo contra el Almería tras una semana plagada de indisposiciones y fiestas nocturnas. La baja definitiva del Gaúcho llega en un momento en el que su gran amigo dentro del vestuario, Leo Messi, asegura que le hizo «mucho bien» recuperarse de su lesión en Argentina. La fiesta de despedida de la plantilla al rosarino antes de partir hacia su país para la recuperación fue el detonante de la actual situación de Ronaldinho, ya que terminó en un escándalo nocturno y con la inasistencia del brasileño al entrenamiento de la mañana siguiente. Para completar el cuadro de situación, otro brasileño, Deco, aseguró ayer que no se marca plazos para la recuperación de su elongación muscular, y que no va a precipitarse en su regreso a la competición.

Al menos, en esta ocasión Ronaldinho tiene la coartada de un parte médico oficial, que le falló el 17 de marzo, cuando insistía en que le dolía todo y los doctores del Barça anunciaron que no tenía nada. Todas las dudas se ciernen ahora sobre los galenos y el club, ya que ha trascendido que en aquel parte médico se ocultó que el futbolista sí tenía un problema en el pubis y un edema en el músculo obturador derecho. El astro siempre acusó a la directiva de utilizarlo como chivo expiatorio de los males en can Barça.

En entredicho

Sin embargo, la actitud del jugador siempre ha estado en entredicho. Hay quien recuerda que sus finales de ciclo en el Gremio de Porto Alegre y en el Paris Saint Germain han estado colmados de polémica. Se marchó de Brasil mediante denuncia y huyó de Francia tras un desgastante pulso que aún colea con el técnico Luis Fernández. El tarifeño aprovechó la ocasión para recordar las parrandas en las concentraciones, chicas de compañía incluidas, del que había sido su futbolista bandera en el club parisino.

Ronaldinho echa el cierre desde la enfermería a una temporada para olvidar en la que las indisposiciones, gastroenteritis y lesiones extrañas tomaron el relevo a los entrenamientos de gimnasio que habían servido de disculpa oficial a su falta de forma durante la pasada campaña. Este curso ha disputado diecisiete de los treinta encuentros celebrados. El año pasado faltó al ochenta por ciento de los entrenamientos. Su adiós al Barcelona parecía simple cuestión de tiempo. Ahora, es lo es de pura lógica.