«Una joven se puso a hacer un estriptís en el autobús y tuve que echarla en una parada»

Xulio Vázquez

VIGO

02 abr 2008 . Actualizado a las 11:37 h.

A punto de cumplir 34 años al volante. Además con el plus añadido de conducir un autobús. Ya hizo más kilómetros que el Correcaminos de los dibujos animados. Y no se trata de dar vueltas a una ciudad cualquiera porque Vigo aún sigue siendo conflictiva para el tráfico. Antonio Calvo Otero ha tenido que inyectarse muchas dosis de paciencia para no terminar como Robert de Niro en Taxi Driver . Aunque en una ocasión casi alucina. «Una joven se puso a hacer un estriptís en el autobús y tuve que echarla en una parada», dice a modo de anécdota. -¿Iba ligera de ropa, o alterada por alguna sustancia? -Más bien lo segundo porque de repente se quitó cazadora, camisa y sujetador. Incluso ya se había descalzado para seguir con el número. Me enteré por el griterío de algunos pasajeros y le tuve que cortar la función. -¿Ya le habrá pasado de todo? -Sí (risas). Infinidad de anécdotas. -¿Con muchos usuarios ya mantendrá un trato casi familiar? -Hay usuarios que identifican la línea por el conductor y ya no se fijan en el número. Cuando surge algún cambio, he tenido que decirle a más de uno que no voy por su zona. -¿Algún regalo por Navidad? -Pues sí, me tienen obsequiado alguna botella de vino. -Del primer autobús al que conduce ahora, ¿un gran cambio? -Por supuesto, en todos los conceptos. Ahora manejo un Mercedes de fabricación alemana con capacidad para 90 pasajeros y equipado con la última tecnología. -¿Y la puntualidad? -Excepto en las horas punta, solemos llegar puntuales. El parque móvil de Vitrasa con 120 unidades y una media de 4 años de antigüedad, posibilita que Vigo sea una de las ciudades punteras en este servicio público. -¿Quizá por ello la mayoría dice que está esperando al Vitrasa? -Sí (sonríe). Es curioso, pero aquí dicen más Vitrasa que autobús. -¿Respetan el carril bus? -Normalmente, sí. -¿Le suelen ceder el paso? -Todavía les cuesta, aunque un vehículo de este tipo impone. -¿El extrarradio está bien comunicado? -Siempre se puede mejorar, pero tampoco haya tantos viajeros como para un servicio continuo. -¿Quiénes suelen viajar? -Sobre todo obreros y jubilados. -¿Pagan el precio exacto? -Muchos usan la tarjeta. Solo admitimos billetes de 10 euros, salvo alguna excepción con los de 20. Algún mendigo nos paga con moneda muy fraccionada. -¿Cuántos kilómetros diarios? -Hago unos 88 con la línea 4. -Entonces, ya dió más de veinte veces la vuelta al mundo. -No eché cuentas, pero seguro.