Peleas, corres, y defiendes, argumentos para gustar

La Voz

VIGO

La defensa de cinco jugadores con la que se había especulado durante la semana se quedó en un órdago de Antonio López que sí apostó por reconvertir a uno de sus centrales en lateral, pero no hubo más cambios. El Celta volvió al 4-4-2 y fue capaz de teniendo el balón lo justo crear muchas más ocasiones de peligro que en las últimas jornadas. Le falló una vez más la puntería pero le sobraron los argumentos para haberse llevado la victoria.

Veintiséis faltas locales

El Celta de ayer tuvo la intensidad y agresividad de los primeros partidos con López Caro. Las líneas mucho más juntas, y un sinfín de ayudas, provocaban que el cuadro vigués ganase todas las segundas jugadas. Eso hizo que Perera y Diego Costa dispusiesen de numerosas oportunidades de gol. Los celestes hicieron 26 faltas por 10 del Sporting y a pesar de eso el rival se llevó cinco amonestaciones por dos para los locales. Las llamadas faltas tácticas que tantas veces no ha hecho el Celta este año y le han costado muchos goles, esta vez se hicieron. El resultado es que por primera vez en las últimas ocho jornadas, los vigueses no encajaron ningún tanto.

Diecinueve remates

La diferencia también en esta ocasión estuvo en la falta de puntería. Con diecinueve remates, siete de ellos a puerta, por dos del contrario, resulta inexplicable que el conjunto vigués no fuese capaz de hacer un gol. Uno de los equipos más goleadores de la categoría, tuvo el día fallón y lo pagó caro. Con la escasez de argumentos que tenía el Sporting en ataque por las bajas de sus principales realizadores, un solo tanto podía haber sido definitivo. Sin tener más el balón -la posesión la ganó el Sporting- el Celta supo como hacer daño al contrario.

Cambios conservadores

Una vez vistos los resultados de la jornada de ayer, muchos lamentarán que Antonio López no fuese más osado en sus cambios. A su equipo le faltaba oxígeno, pero pudo dárselo y al mismo tiempo mantener a sus jugadores con pegada en el campo. El público le silbó las sustituciones de Diego Costa y Perera y no es extraño pues entre los dos contabilizaron la mitad de los remates de su equipo. Okkas solo remató en una ocasión en los 26 minutos que estuvo en juego, mientras que Quincy no lo hizo en ninguna oportunidad. La otra entrada fue la de Mario Suárez, en los últimos cinco minutos, y tampoco tuvo una aportación en remates aunque sí en oxigenar al centro del campo.

Agus, como lateral derecho

La principal novedad del equipo de ayer es que Agus actuó como lateral derecho. Tenía que encargarse de Diego Castro y su técnico confió más en su capacidad defensiva que en la de Vara. Cumplió a pesar de ser el primer partido de su vida en esa demarcación. Se dio la circunstancia de que un zurdo jugó por la derecha, y un diestro, el pontevedrés, lo hacía por la izquierda.

Ayer también sorprendió que Jonathan Vila volvió a pasar de la titularidad, a no disputar ni un minuto, y eso que su equipo había ganado con él ante el líder.