El PXOM y la razón de Estado

VIGO

Medio Ambiente ha empleado veintiún meses en elaborar un escueto informe para dar vía libre al Plan Xeral con el argumento de que es urgente para la ciudad

30 mar 2008 . Actualizado a las 03:00 h.

En julio de 2006 la Consellería de Medio Ambiente paralizaba la tramitación del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) vigués ya que no se adaptaba a los requisitos medioambientales que establece la Unión Europea. Ante semejante aviso, Política Territorial se declaraba en fuera de juego hasta que el departamento de Manuel Vázquez tomara una decisión.

En aquel momento la ciudad de Vigo esperaba como agua de mayo un Plan Xeral destinado a devolver la seguridad jurídica y permitir el crecimiento de la ciudad. Sin embargo, no ha sido hasta ahora, cuando un alcalde socialista ocupa el puesto que antes pertenecía a una dirigente del PP, que Medio Ambiente ha tomado una decisión.

En el informe que se conocía el pasado viernes este departamento no enmascara demasiado las cosas. El director xeral de Desenvolvemento Sostible afirma que «á vista dos bens xurídicos e intereses públicos que hai que protexer (...) e que a protección da sustentabilidade do entorno será garantida a través do sometemento á Avaliación Ambiental Estratégica o de Impacto Ambiental dos futuros trámites», procede que Política Territorial decida sobre su entrada en vigor.

Entre las urgencias que le llevan ahora a dar este paso, pero no mientras gobernaba el PP, señala la «imperiosa ampliacións das infraestructuras xudiciais e a construcción da Cidade da Xustiza». Los perjuicios de realizar ahora la adaptación ambiental que reclama la Unión Europea incluye el levantamiento de la suspensión de licencias tras la prolongada tramitación del Plan Xeral. Sin embargo, la suspensión de licencias terminó hace más de un año, prueba de que el encadenamiento de informes y contrainformes puede confundir hasta a los propios técnicos.

Considera la Xunta, ahora, que aplazar la aprobación del documento urbanístico «provocaría tamén o retraso da execución de proxectos estratéxicos para a cidade e para Galicia, como os desenvolvementos industriais vencellados ao sector da automoción e da pesca».

Desarrollismo

La clave del informe que realiza Medio Ambiente coincide con el primero que realizó Política Territorial hace ya varios años. Ambos departamentos tienen claro que duplicar la cifra de viviendas que tiene Vigo en un horizonte de veinte años, lo que décadas atrás se calificaría de desarrollismo, es casi injustificable. En el documento se asegura que el crecimiento de población no lo justifica, por lo que alude a riesgos de «sobredimensionamento da proxección demográfica». Por ello planteó en un dictamen anterior el establecimiento de una estrategia de ocupación del territorio con la finalidad de establecer prioridades «e un consumo responsable do territorio e un adecuado ritmo de desenvolvemento das infraestructuras e equipamentos». El Plan Xeral atiende estas reclamaciones, pero Medio Ambiente detecta «una concentración da construcción planificada no primeiro cuatrienio».

Falta por saber si el mercado, en la actual situación de atonía y caída de precios, asumirá la construcción de muchos miles de viviendas durante los próximos cuatro años.