«El mío es un libro de un no arquitecto para no arquitectos»

VIGO

El autor acaba de editar con NigraTea un volumen que compendia la historia de las construcciones en Galicia

26 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Manuel Torres Búa acaba de publicar con la editorial NigraTrea el libro A Arquitectura en Galiza , una ambiciosa obra que ofrece una síntesis de la arquitectura gallega de todos los

tiempos. Torres Búa, nacido en la Illa de Arousa en 1969, pero vecino de Vigo desde niño, se formó como aparejador y trabajó varios años en el ámbito de la construcción, aunque actualmente ejerce como profesor de Tecnología en el Instituto de Salvaterra de Miño. Es autor de diversos trabajos sobre organización de la construcción, rehabilitación, arquitectura histórica y teoría de la arquitectura, y con este libro debuta como autor volcando su pasión por la arquitectura.

-¿Qué le llevó a plantearse una obra tan amplia?

-Primero, mi inquietud por la arquitectura y porque todos los libros existentes abordan el tema en parcelas muy concretas. Yo lo que pretendí fue elaborar un manual que lo aglutinara todo, abierto a todas las épocas y estilos y abierto, sobre todo, a la comprensión del fenómeno general de la arquitectura en Galicia a lo largo de la historia, en una edición muy cuidada. Quise, además, hacerlo de una forma muy didáctica, para todos los públicos, para que gente con un nivel medio de formación pudiese acceder a una obra de este tipo, ya que normalmente no es así. El mío es un libro de un no arquitecto para no arquitectos. El trabajo de un observador con criterio propio.

-¿Y cómo se compendia toda la historia de la arquitectura gallega en 277 páginas?

-Pues dando unas pautas generales e intentando ofrecer respuestas para fenómenos históricos y sociales de cada época que dieron lugar a determinadas arquitecturas y abordando también las influencias europeas en nuestras construcciones además de la evolución de lo popular. En definitiva, todo lo que nos puede dar pistas para entender fenómenos de cualquier época, y sobre todo de la actual, para que cualquier persona pueda tener criterios para comprender y vivir la arquitectura y se aprecie como un campo importante de la cultura.

-La arquitectura está dentro de su ámbito profesional. ¿Es un arquitecto frustrado?

-No, yo soy un feliz profesor, técnico, escritor e investigador y un aparejador inquieto que trabajé en el sector de la construcción y sigo colaborando en proyectos técnicos y de investigación relacionados con la rehabilitación y la arquitectura popular. El 'culpable' es Manolo Caamaño Suárez, que fue mi tutor y un profesor magnífico.