18 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Las grandes cifras siempre ocultan la importancia de las historias pequeñas. La empresa Marbar quebró y en los periódicos aparecieron los millones de euros desviados y el número aproximado de afectados. Fríos. Pero tras el fiasco económico, hay personas. Como Rubén Hermida, que no puede ocupar la vivienda que tanto le cuesta pagar porque Fenosa no le da luz. O ese otro vecino de A Cañiza que ha tenido que volver a casa de su suegra. Como decía Serrat, detrás, siempre, está la gente.