«El 11-M nunca se nos va a olvidar»

J. Santos

VIGO

Dos profesionales del Samur que atendieron a las víctimas y prestaron apoyo psicológico a las familias expusieron ayer en Cangas sus experiencias

16 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La psicóloga Esther López Valtierra y el técnico sanitario Rafael Fernández López presentaron ayer en Cangas, en el II Congreso Internacional de Técnicos de Emerxencias, el estudio que realizaron sobre la atención psicológica en los atentados del 11-M y de la T-4. «Es algo que nunca se nos va a olvidar. Después de cuatro años, nos sigue afectando», dijo la primera. La ponencia era una de las más esperadas. La atención psicológica a las víctimas de un siniestro, algo que es habitual en Madrid, donde el Samur cuenta con un equipo en nómina de seis profesionales, no existe en ningún otro servicio de emergencias.

«A raíz del 11-M se le dio más apoyo a la intervención psicológica. Antes era un trabajo ni reconocido ni valorado», afirma Rafael Fernández. «Hemos visto que algo así puede suceder en cualquier comunidad, por lo que es necesario disponer de recursos para hacer frente a una posible catástrofe, con un procedimiento normalizado y protocolizado. Eso ha sido un avance muy importante en los servicios de urgencia extrahospitalarios», añadió Fernández.

Psicólogos víctimas

Esther López Valtierra, que también viajó a Ecuador para apoyar a los familiares de una de las víctimas de la T-4, explicó en su intervención la importancia de que los psicólogos estén formados en emergencias. «Esto nos quedó claro en el 11-M. Entonces prestaron ayuda como voluntarios muchos profesionales que no tenían esta experiencia. «Acudieron con toda su buena voluntad, pero se convirtieron en víctimas. Fue un fallo que cometimos», reconoce.

La función principal de los psicólogos es ayudar a los afectados a expresar sus emociones y pensamientos. «Queremos que lloren, porque si no lo hacen, es que no va bien». Valtierra insistió en que es fundamental que las familias y amigos estén constantemente informados y que la información sea veraz.

«En el 11-M había muchísima gente sufriendo. Fueron 192 fallecidos y 2.500 heridos; si multiplicas estas cifras por cuatro o por cinco, tendrás la magnitud de la cantidad de familiares y amigos atendidas y de la cantidad de historias que tuvimos que atender».

El congreso sigue hoy con otras dos ponencias, una sobre la formación de los técnicos en Galicia; y otra sobre las habilidades sociales en las emergencias. A las 13.00 horas habrá un simulacro de accidente múltiple en la explanada del puerto.