El Valery Karpin se aísla de la euforia para certificar el ascenso

La Voz

VIGO

Nada de euforia. Superado el escollo más difícil, el Volei Vigo Valery Karpin no quiere fallar ahora con un calendario más favorable que su directo rival y dependiendo de sí mismos para volver a la Superliga a falta de tres jornadas. «Costounos moito traballa chegar ata aquí como para agora derramalo», comentó de un modo gráfico Pablo Alonso para resumir la concienciación que tiene todo el plantel para asegurar el ascenso.

La plantilla del equipo vigués descansó ayer y hoy volverá al trabajo para comenzar a preparar la cita ante el colista, el antepenúltimo escollo hacia el éxito. «Non vexo euforia. Pasadas horas do partido e logo de vivir o momento vin nas caras e nos ollos dos xogadores que non hai euforia, que todos están concienciados de que aínda non fixemos nada», comentó el entrenador, que no quiere tampoco ninguna confianza ante el colista La Ermita que reciben el sábado en Coia desde las seis y media.

«Temos que ir con respeto e humildade a ese partido, pero o partido non se nos pode escapar recibindo na casa ao colista. Logo teremos un parón de quince días que nos virá moi ben a todos para aparcar todo esto». Situado el partido del sábado, reconoció Pablo Alonso que el calendario a priori es mucho más accesible que el de Lleida: «Mentres nós recibimos ao colista, eles teñen un partido moi difícil en Puerto Real, onde perdemos nós. Aínda gañando os dous, nas dúas últimas xornadas eles terían que gañar os dous e nós perder os dous porque temos o setaverage ao noso favor». Además del colista, los vigueses visitan al tercero por la cola y acaban con el quinto en Coia. Los ilerdenses se las ven primero con dos equipos de la zona media de la tabla para acabar con el penúltimo en Andorra.

Aunque no lo diga, la idea de Pablo Alonso es sentenciar el ascen os el 29 de marzo en Sevilla ante el Cajasol. «Cando vaimos a Sevilla temos que ir pensando que aínda non fixemos nada», dice como aviso para comenzar a preparar otra final. El técnico le dio especial trascendencia al partido con Lleida y le salió bien. «Igual había cousas que debía decir só ca boca pequena, pero era un partido vital e había que motivar aos xogadores. Non creo que agora nos pase factura», indica.

Alonso tiene claro que su equipo no se va a dejar llevar y que saldrá con la máxima intensidad en las tres jornadas que faltan. Además, no hay bajas para la recta final. Tan solo está un poco tocado Durigati, pero con un par de días de descanso estará disponible para recibir al colista santanderino sin ningún problema. Todos quieren culminar la faena.