La primera decisión que tomó López Caro a su llegada a Vigo fue indultar a Lequi y Contreras. Ambos pasaron a formar parte de la plantilla como dos activos más. El argentino jugó todos los partidos como titular, a excepción de la cita ante el Elche, en la que terminó teniendo minutos. El chileno pasó a ser el tercer central hasta que después de la derrota de Tenerife, en la que fue titular, le comunicaron que prescindían de sus servicios en el pasado mercado invernal.
Su mayor apoyo fue Jesús Perera. El extremeño se echó el equipo a la espalda y logró once goles en los veintiún partidos de Caro. Ha sido el que le ha dado al Celta sus mejores momentos de esta campaña. Dijo que se dejaría la piel por el técnico, y así lo hizo.
Uno de los temas que ha podido perjudicarle es lo mucho que ha tenido que rotar su plantilla. No ha sido capaz de tener un once definido como pretendía desde que llegó. Le dio galones a Canobbio, permitiéndole volver a la mediapunta, y ofensivamente su equipo ha sido muy fuerte pero defensivamente no. El Celta ha pagado ser uno de los equipos que más goles recibe de la parte alta de la tabla.