PSOE, Bloque y PP renovarán gran parte de sus listas a las elecciones gallegas para integrar a conselleiros y nuevas caras
09 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Claro que no es lo mismo. Ni Emilio Pérez Touriño es Rodríguez Zapatero, aunque afile sus cejas, ni Núñez Feijoo es Rajoy, aunque llegue a adoptar a otra niña para sus lides electorales galaicas. Pero como las elecciones autonómicas del año que viene no mueven ni el corazón ni las vísceras como lo han hecho los comicios de hoy, de entrada habrá que conformarse con prestar toda la atención a los movimientos que ya se están produciendo para tomar posiciones de cara a integrar sus las diferentes candidaturas. Algo es algo, para ir calentando motores y no perder el ritmo de la campaña que acaba de terminar.
Adelanto electoral
Y es que mientras cunde la sensación de que el toque a urnas en Galicia se adelantará unos meses, a marzo al menos -aunque hay quien también apunta incluso al otoño próximo- en las principales formaciones, sobre todo del Gobierno, se han dado cuenta de que todos no caben, porque además de a los candidatos clásicos ahora hay que hacerle sitio a los conselleiros. Por eso el camino hacia las listas electorales del año que viene huelen ya a cierta renovación en lo que a candidaturas se refiere, porque los aspirantes son de sobra conocidos.
Si Touriño decide repetir por Pontevedra, está casi hecho que su número dos esta vez sea una mujer. El puesto estaría reservado a la conselleira de Política Territorial, María José Caride, cada vez más involucrada en el torbellino partidario, aunque solo asome la cabeza en los mítines de primer nivel. La continuidad de la presidenta del Parlamento, Dolores Villarino, es una incógnita todavía, tanto por sus propios deseos como por el volumen creciente de enemigos que le han surgido en su partido en la provincia. Igualmente tendría un hueco la conselleira de Pesca y miembro de la ejecutiva federal del PSOE, Carmen Gallego. A partir de ahí, la guerra. Abel Losada, hombre de confianza de Touriño también podría recuncar, pero eso si no se le otorga un nuevo destino si es que los socialistas renuevan hoy el gobierno central. Tras fracasar su candidatura para presidir el puerto de Vigo podría ser catapultado hacia la Zona Franca, aunque también hacia la secretaria general del PSOE vigués como hombre de consenso.
Igualmente Caballero pretenderá meter en la lista a alguien de su confianza, aunque esa cuota está por ver, como la del conselleiro de Economía, José Ramón Fernández Antonio, vigués también, aunque no ejerza.
Cambios en el BNG
En la segunda pata del Ejecutivo autonómico, la renovación es igualmente un elemento a conjugar obligatoriamente. A Carme Adán y a Bieto Lobeira, anteriores números uno y dos, le surgirán competidores internos para mantener sus posiciones. Teresa Táboas, la responsable de Vivenda, podría ser la nueva cabeza de cartel, si es que ese puesto no recae en el vigués Santi Domínguez. Quintana le debe una, al enviarlo a Vigo cuando la dirección xeral de Deporte le estaba sirviendo de rampa de lanzamiento para caer dentro de unos años en la viguesa Plaza del Rey con más músculo que el que lució el año pasado. Al mismo tiempo el poder municipal nacionalista (O Porriño, Bueu, Salceda, Gondomar, Tomiño...) se va abriendo paso, como también el responsable de política municipal del frente, Roberto Mera, que podría debutar en Santiago antes de volver a intentarlo en Ponteareas.
Y en el PP la renovación se impone con igual fuerza. Sustituir a Cuiña, además de la jubilación previsible de López Veiga y Palmou, abrirá nuevas opciones, en las que Vigo podría tener un peso mayor que el que detenta desde el 2005 en solitario el ex concejal Ignacio López Chaves, látigo de la conselleira de Cultura y del alcalde olívico. Es posible que Corina Porro quiera además decir algo más de lo que se la escuchó para la lista autonómica de hace tres años, sobre todo si hoy el PP reconfirma su liderato en las urnas de la ciudad.