Nacer

La Voz

VIGO

En la ciudad del AVE que nunca llega y las guarderías a punto de cerrar, junto al Concello de las luchas intestinas y el espionaje político, a la orilla de la ría más contaminada y la depuradora peor aliñada, entre los edificios amenazados de derribo y los centros comerciales de licencias dudosas o inexistentes, aquí, en Vigo, nos llega una buena noticia del hospital Xeral: el número de niños que nacen durante el trauma que es en sí una cesárea se ha reducido sustancialmente. Ahora solo queda eliminar del futuro de nuestros niños los traumas que marcan nuestro presente.