Trescientos vecinos de Cabanas, Rande y Cedeira se manifestaron ayer por la carretera Nacional 552 que une Vigo con Redondela provocando retenciones. La Guardia Civil de Tráfico alivió las colas de coches que sufrieron circulación lenta con paradas, regulando el tráfico y dando paso alternativo a los vehículos.
Los vecinos de los citados barrios redondelanos se movilizaron de nuevo, con lemas como «Semáforos si, mentiras, non», para que el Ministerio de Fomente instale semáforos y pasos de cebra que permitan cruzar la carretera con cierta seguridad. Actualmente los residentes en la zona tienen que atravesar el vial a la carrera y, a determinadas horas, deben esperar hasta diez minutos para poder cruzar la vía, debido a la intensidad del tráfico.
Líderes vecinales
Los nuevos contenedores de basura de carga lateral han aumentado la peligrosidad, ya que, para depositar los desperdicios, todos los vecinos de uno de los márgenes de la carretera se ven obligados a franquear la N-552. Lo mismo sucede a la hora de coger el autobús o tomar un café en bar más cercano.
Los manifestantes sólo ocuparon uno de los carriles. Partieron del Alto de la Encarnación, donde acaba Chapela, y utilizaron primero el carril en dirección a Redondela. La marcha transcurrió desde el kilómetro 2,700 al 5,200, a la altura del colegio Vigo, donde dieron media vuelta por el otro carril.
La manifestación iba encabezada por una pancarta en la que se podía leer «Semáforos, Cabanas e Rande». Entre los que portaban la pancarta figura la concejala del PP y hostelera en la zona, Herminda Quelle. Entre los manifestantes también estaba el presidente de la Plataforma en Defensa de San Simón, Antonio Lores; la presidenta de la federación vecinal, Margarita Acevedo, o la líder vecinal de Chapela, Ángeles Méndez.