23 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Algo huele a podrido, pero no en Dinamarca sino en el Concello de Vigo. Los modos y maneras que está empleando el PSOE (la última modalidad es el espionaje informático) no gustan ni a la oposición ni a sus propios socios de gobierno. De un tiempo a esta parte se observa que bola sigue creciendo. Hasta tal punto que se puede llevar a alguien por delante. Al tiempo.