Vivenda justifica el precio del suelo del parque Mos por el coste de construcción

L.Míguez

VIGO

150 euros justificables. Pese a que ayer los empresarios de Mos se llevaban las manos a la cabeza al conocer el precio que les costará el metro cuadrado en el polígono de A Veigadaña, la consellería de Vivenda insistió ayer en que la cifra estaba justificada por la inversión que realiza.

La Xunta invertirá en poner el parque en funcionamiento unos 48,8 millones de euros. Pese a que esta cifra repartida por los 776.023 metros cuadrados consigue un resultado inferior a los 150 euros que piden, lo cierto es que solo se obtendrá beneficio de una parte del suelo en el que actúe.

Margen para reinvertir

Viales, zonas verdes y dotaciones no devolverán inversión, por lo que el coste total se reparte entre los cerca de 388.000 que se dedicará a suelo puramente empresarial.

Pese a que la cifra que resulta de esta división ronda los 125 euros, en Vivenda justifican el margen de beneficio para gastos añadidos. Entre ellos se encuentra el pagar a Xestur e invertir lo demás en otros proyectos de polígonos en la provincia.

Todas estas explicaciones fueron las que compartieron el delegado de Xestur Pontevedra, Eudosio Álvarez, la responsable de Xestur Pontevedra, Bárbara Fernández, y responsables de la asociación de empresarios de Mos.

En la misma reunión se citaron también ejemplos de polígonos empresariales en el área de Vigo cuyo coste por metro cuadrado ronda los 200 euros sin urbanizar.

Respecto a la prioridad de la oferta económica por encima de otros baremos a la hora de aceptar las propuestas, desde la consellería aseguraron que este modelo se seguía para todos los proyectos que tiene en obras.

Junto a este aspecto, también puntuará la actividad que se vaya a desarrollar, ya que tendrán prioridad algunos sectores. Se valorará además que las firmas estén preinscritas, si el traslado se produce con objetivos de ampliar el negocio y la cantidad de ayudas que reciben.

Además, también se aplicarán las condiciones para evitar la especulación, de tal modo que se deberá empezar a realizar una actividad en la nave comprada en un período de tiempo limitado a tres años.