Fue ayer, en el muelle de transatlánticos y a bordo de la fragata HMS Lancaster. En ese marco tuvo lugar la puesta de largo de la nueva cónsul honoraria del Reino Unido en Galicia, Lucy Watson. Aprovechando que el buque de la Royal Navy pasaba estos días por aguas viguesas, la Embajada del Reino Unido en España organizó la clásica recepción a las autoridades locales a bordo de la embarcación. La embajadora Denise Holt se trasladó desde Madrid para presidir el acto y mostrar su apoyo a la nueva cónsul.
La alta y rubia Lucy Watson, natural de Birmingham, comentó que ya se siente viguesa. No en vano lleva trabajando aquí desde hace 18 años en una profesión (ejercía de traductora para varias empresas gallegas) que le ha facilitado conocer Galicia a la perfección. O sea, como pez en el agua.
Igualito que la fragata HMS Lancaster, que imponente se alzaba en el puerto, abriendo bocas de admiración de cuantos paseaban al sol. Por cierto, que no era pocos. ¡Hay que ver lo concurrida que se ha puesto la zona con la apertura del centro comercial a Laxe. La pasarela que lleva a O Berbés ya tiene tanto tráfico (aunque no sea sobre ruedas) como el puente de Rande.
Y tiro porque me toca. Anabela Cardoso, ex de Portugal en Galicia y experta en cuestiones paranormales, se decanta ahora por la faceta ecologista. Diplomática de hechos, que no de proyectos, fundó hace años una asociación para la protección de la fauna y la flora. Ahora denuncia las atrocidades que cometen los traficantes de pieles en China. Al parecer, desuellan a los animales aún en vida. La cónsul (porque se dice así, no la consulesa) aboga por no comprar pieles chinas. Así que ya lo saben: no más abrigos de visón chino ni estolas de piel made in el país oriental.
Pero la nota entrañable de la jornada hay que buscarla en la residencia Nuestra Señora del Rosario de Valeixe, en O Condado. Allí se celebró ayer el 101 cumpleaños (ahí es nada) de una entrañable anciana. Su nombre, Pilar Carballo. La señora tuvo su tarta y sus velas, como mandan los cánones, y estuvo acompañada por el cura de la parroquia, José María Vázquez Piñeiro.