El Concello guardés ha iniciado ya las gestiones para sacar adelante el proyecto del que será el primer aparcamiento subterráneo de toda la comarca de O Baixo Miño. El gobierno local lanzaba la propuesta el segundo semestre del año pasado, que ya ha suscitado el interés de, al menos tres empresas, según confirmó ayer el regidor local, José Manuel Domínguez Freitas. Por su parte, el Concello ha solicitado ya del servicio provincial de Estradas, la competencia del tramo de carretera bajo el que se proyecta el párking. Se trata de un vial de unos trescientos metros de largo con dos bandas de aparcamiento, ubicado en las cercanías del centro urbano de la localidad, en la salida de la circunvalación. El tramo, en concreto, es la calle Manuel Álvarez, transversal entre la Plaza de Avelino Vicente y el cruce con Enrique María Sexto. Planeamiento Por su parte, y según explicó el alcalde, los servicios jurídicos municipales ultiman estos días la modificación puntual del plan general de ordenación urbana que posibilite la ejecución del proyecto. Este cambio, que tendrá que ser ratificado por acuerdo plenario deberá, en todo caso, contar con el beneplácito de la Xunta. La ejecución de esta infraestructura, pionera en la comarca, que permitiría dotar a la villa marinera de su primer gran espacio de estacionamiento, posibilitaría minimizar uno de los grandes problemas de el municipio que, comparte con otros de la zona como Tui. Y es que, la problemática para habilitar zonas de aparcamiento, no es fácilmente solucionable. A la escasa dotación de suelo y a los trámites urbanísticos se le une, en el caso de A Guarda, que las calles son excesivamente estrechas, en el casco antiguo no hay espacios libres y, ni siquiera los edificios de nueva construcción se pueden dotar de garajes porque el diseño de los viales condiciona las posibles maniobras de acceso y salida de los mismos. La situación es aún más compleja durante los meses de verano, especialmente en agosto, cuando el municipio registra su mayor lleno, y triplica su población. El gobierno local está pendientes además del estudio de viabilidad para poder sacar a concurso la redacción del proyecto para adjudicarlo a la empresa que mejor oferta presente y a la que se le cederían los terrenos, cuando sean de titularidad municipal, para su ejecución.