Una «uvi» para los cetáceos

VIGO

La Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos demanda un centro donde recuperar a los cetáceos que llegan vivos hasta las costas de Galicia

09 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La creación del primer centro para la recuperación de cetáceos de Galicia en Baiona es una de las máximas aspiraciones de la Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos (Cemma). El proyecto tiene un presupuesto de 400.000 euros que fueron comprometidos el año pasado por la Consellería de Medio Ambiente y que aún no se han materializado, pese a existir ya un acuerdo con la comunidad de montes de Baredo para ceder los terrenos en régimen de alquiler por 6.000 euros anuales.

El centro dispondrá de todos los elementos necesarios para poder prestar una asistencia clínica a los cetáceos que llegan heridos hasta nuestras costa y contará además con cuatro unidades de cuidados intensivos para focas con una piscina de rehabilitación, así como otro espacio para el tratamiento de tortugas. Un quirófano permitirá que los animales puedan ser intervenidos quirúrgicamente y además con salas de investigación.

La construcción de estas instalaciones que serán pioneras en Europa se justifican porque Galicia es la comunidad que registra el mayor número de varamientos del viejo continente. La mayor parte de los animales llegan muertos, pero su análisis es de un gran valor para la comunidad científica.

Informe 2007

Durante el año 2007 se registraron en Galicia un total de 260 varamientos pertenecientes a la fauna marina amenazada. Por provincias, A Coruña fue el área costera con mayor numero de varamientos, con un 67,3 por ciento, seguido de Pontevedra, con un 28 por ciento. Normalmente llegan más animales a la costa suroccidental, pues está más influenciada por los vientos y corrientes, sobre todo en invierno. Los meses de enero y febrero fueron los que registraron el mayor número de varamientos. El 55 por ciento de los ejemplares aparecen muertos y en avanzado estado de descomposición y el 34 por ciento aparecen relativamente frescos y sobre estos cuerpos se procede a la recogida de muestras biológicas para averiguar las causas de la muerte.

En el caso de los lobos marinos y de las tortugas varadas con vida, fueron recogidas para su recuperación y el Cemma pudo liberar dos ejemplares de tortugas comunes con éxito. Las dificultades de los lobos marinos no permitió la supervivencia. Los cetáceos fueron mayoritariamente reintroducidos en el mar por falta de instalaciones adecuadas para tratarlos.