La cantautora viguesa Isabel Álvarez viajó al país centroamericano en septiembre para pasar unas vacaciones pero todavía no ha vuelto porque ha encontrado el éxito
02 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Isabel Álvarez, una joven viguesa de 22 años, ha comenzado una brillante carrera musical en Méjico, donde no para de dar conciertos desde que llegó el pasado mes de septiembre. Su prodigiosa voz y la habilidad para acompañarse con el piano las canciones que ella misma compone han encandilado al público del país centroamericano.
Llegó con la idea de pasar un mes de vacaciones pero la agenda se le llenó de compromisos una vez que tuvo la oportunidad de demostrar su talento en público. «Vine para disfrutar del país y visitar a mi amiga y diseñadora gráfica de mi disco No miente el mar , Kitzia González, hice un concierto en la ciudad de Pátzcuaro y a raíz de ahí surgieron otros en ciudades del estado de Michoacán como Morelia y Uruapan; lo que iba a ser un mes en América se transformó en cinco meses enfocados a mi carrera», afirma en una entrevista realizada a través del correo electrónico.
La experiencia de Isabel es un ejemplo de superación personal porque sus limitaciones de la vista no le impiden desarrollarse plenamente fuera de su ciudad natal y hacerse con el cariño de los mejicanos que han tenido la oportunidad de conocerla y de apreciar su arte.
Formación
Se formó académicamente en el Conservatorio Profesional de Vigo, pero su vocación por la música se la debe principalmente a su maestro de Gondomar, José Pérez Pérez, cantante de ópera que vive dedicado a la enseñanza en su casa de Morgadanes.
Isabel reconoce su dificultad a la hora de definir su estilo musical. «Pienso que recoge influencias del pop, la balada, algunos cantautores como Silvio Rodríguez y Joaquín Sabina entre otros y dentro de la música clásica, varios compositores del romanticismo».
Han pasado ya dos años desde que dio su primer concierto en el auditorio municipal Lois Tobío de Gondomar. Fue el inicio de una actividad concertística que por el momento la mantiene lejos de su casa y echando de menos a su familia, maestros y amigos.
Isabel espera regresar el próximo mes de marzo a Vigo para proseguir con su formación, grabar sus últimas composiciones y continuar dando conciertos.