Cacheira de cerdo con «piticlín»

L.C.S. / M.J.F.

VIGO

Pazos de Borbén encarga al cómico Bigote Arrocet el pregón de su séptima feria gastronómica, a la que acudieron 4.000 personas

28 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La séptima edición de la feria de la cacheira de Pazos de Borbén, en la que se repartieron en torno a 3.000 raciones y a la que acudieron unas 4.000 personas, lo que supone un nuevo éxito organizativo del propio ayuntamiento, puso de manifiesto la importancia del cerdo como uno de los protagonistas de la temporada gastronómica de invierno, puesto que, además de en Pazos, por ejemplo, en Tomiño se celebró la festa da filloa y de la orella de entroido, que llegaba a su cuarta edición y que contó con el apetito de cerca de 3.000 asistentes.

Pero, al margen de la importancia -que es mucha a lo largo de todo el año- que tienen las posibilidades culinarias del cerdo, ya que sin ir más lejos en Lalín se pusieron de manifiesto con unos 45.000 comensales en el día de ayer con la concurrida festa do cocido, en el Concello pontevedrés de Pazos de Borbén rescataron a uno de los cómicos más famosos de la década de los años 80, con su archiconocida frase, «Piticlín, piticlín». Su nombre real es Edmundo Arrocet von Loshe, más conocido artísticamente como Bigote Arrocet.

Bigote se hizo famoso por sus hilarantes intervenciones en el programa de televisión «Un, dos tres», en las que aparecía siempre en pantalla con la que al final convirtió en una mítica e inolvidable frase: «piticlín, piticlín». Bigote despachó el pregón de forma fulminante, en apenas cinco minutos, pero recibió no solo de las autoridades el agradecimiento, sinoi el cariño de decenas de personas que lo recordbana como una celebridad televisiva.

Ya por la tarde, le tocó el turno al trío Nostalgias, además de a la orquesta Isla, tras la que salió de nuevo el cómico. Este año se presentó por segunda vez la posibilidad de que los comensales se llevasen la comida para casa. Las raciones en cuestión costaban cuatro euros y ya el año pasado cerca de 200 personas optaron por comprar las raciones y degustarlas en su hogar.