«Tiñamos medo de perder os apuntes no incendio»

VIGO

17 ene 2008 . Actualizado a las 11:44 h.

Los bomberos emplearon cuatro horas en sofocar un fuego en el segundo piso del edificio de la calle Hernán Cortés, número 5. La extinción se complicó porque las llamas se cebaron con una colección de novelas que albergaba el dueño de la vivienda. La densa humareda obligó a desalojar a quince inquilinos de las seis plantas.

Algunos de ellos fueron realojados en hoteles para pasar la noche. Tres estudiantes, que residen como inquilinos en el tercer piso, esperaban ayer en el portal a tener autorización para regresar a su vivienda. El olor a humo impregnaba todavía las escaleras.

Todo comenzó pasadas las 22.30 horas. Los inquilinos oyeron gritos de «Bomberos, bomberos» en el piso inferior, procedentes de una familia de cuatro miembros que cenaba. Avisaron a los bomberos y bajaron por las escaleras con lo puesto. Al salir a la calle, ya estaba la policía local. «Fue rapidísimo, ni tres minutos», relata Alejandro, vecino de A Guarda. El fuego se complicó porque los bomberos se toparon con que el enorme volumen de papel avivaba las llamas. Los equipos de extinción llegaron a escuchar que el vecino sufría el síndrome de Diógenes, una enfermedad que consiste en acumular basura, pero pronto quedó claro que el residente era coleccionista de libros. «Por el aire volaban folletos de publicidad del aula de pintura del dueño», afirman los testigos.

«Tiñamos medo de perder os apuntes no incendio porque xa non poderiamos presentarnos ós exames de febreiro», dice Alejandro. Una vez sofocado el fuego, pasadas las dos de la madrugada, los estudiantes pudieron recoger sus pertenencias. «Pasamos por diante da casa e estaba todo destruido», señala uno. La vecina del primero sufrió una inundación. Los peritos sospechan que la causa pudo ser un chispazo.