Fabián Canobbio se incorporó ayer al trabajo de grupo tras un par de días haciéndolo de forma individual para recuperarse del esguince de tobillo que sufrió en el partido de Tenerife. El uruguayo cree que estará en condiciones de jugar este sábado en Vitoria frente al Alavés: «Quedan tres días para el partido y mis sensaciones son buenas, creo que tengo tiempo para mejorar de las molestias, con el grupo he estado bien haciendo un rato de fútbol», explicaba Canobbio tras el entrenamiento de ayer en A Madroa. La presencia del mediapunta céltico en Mendizorroza supondrá un alivio para López Caro, que sin él tendría problemas para conformar un once de su gusto debido a las bajas de Okkas y Quincy. En el aspecto ofensivo sólo le quedaría Diego Costa, además de Perera. Si pone al brasileño como segunda le queda el problema de la banda izquierda. Ahí ha colocado en alguna ocasión a Jorge Larena, pero después del desastre de Tenerife es improbable que el técnico desee repetir esa opción. Los problemas del tobillo Aunque las últimas lluvias intensas pueden haber dejado el campo de entrenamiento bastante blando, con el consiguiente riesgo de lesiones, Canobbio asegura que no piensa en ello: «No pienso en el riesgo, lo único que quiero es mejorar para poder estar con el equipo, a nadie le gusta perderse un partido sobre todo ahora que nos estamos jugando mucho», indicó el uruguayo. Cree que «los vendajes ayudarán» a darle estabilidad a un tobillo que ya le ha dado problemas en otras ocasiones. Fabián Canobbio opina que los próximos compromisos serán muy importantes para el futuro del equipo: «Queremos terminar la primera vuelta ganando porque después jugamos otra vez fuera. Se avecinan tiempos complicados y por eso tenemos que sumar de tres en tres», explicó. A pesar de la irregularidad celeste, el equipo vigués sigue ahí situado a tres puntos de los puestos de ascenso gracias a los fallos de los demás, pero Canobbio advierte de que eso puede cambiar en cualquier momento por lo que es mejor no seguir dejando escapar puntos: «Si queremos estar arriba no podemos pensar en que los demás van a tropezar. Hasta ahora estamos teniendo suerte. El éxito depende de lo que hagamos nosotros», declaró. Si está Canobbio, la alineación ante el Alavés parece bastante clara: Esteban; Lucas, Rubén, Lequi, Roberto Lago; Vitolo, Jorge; Núñez, Canobbio, Diego Costa; y Perera. El jugador céltico asegura que el intenso movimiento que hay en el club con salidas y fichajes no afecta al rendimiento del equipo: «Nosotros estamos a lo nuestro, que es salir al campo, jugar y ganar, no creo que el equipo esté descentrado, lo único que tendremos que adaptarnos a los nuevos».