Otros concellos del área como O Porriño conoce los badenes desde hace tres años
16 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Hace tres años una de las principales arterias de O Porriño se transformó. El cambio de carretera nacional a vía urbana llegó con la reducción del vial a un carril por sentido y pasos de peatones elevados. La medida creó al principio controversia pero finalmente ha sido aceptada e incluso aplaudida por muchos vecinos.
«No comezo houbo que facer cambios porque os primeiros badéns non tiñan rampa suficiente e podían provocar problemas, pero despois creamos os de agora e non fixeron ningún incidente cos conductores nin peóns», apunta el concejal Pedro Pereira.
El resultado actual son tres pasos de peatones con una elevación de unos 15 centímetros y un desnivel en la rampa de un 7%. De este modo los coches no sufren, si no se toman a más de la velocidad permitida, 40 kilómetros por hora.
Los resultados no han dejado dudas. Años atrás la Avenida de Galicia era un punto negro en cuanto a tráfico, ruidos y accidentes de tráfico, entre los que se encontraban atropellos. Ahora la zona se ha convertido en una avenida de marcado carácter peatonal con unas amplias aceras y poco tráfico. La transformación no solo ha venido causada por los badenes, el tráfico pesado de la carretera se ha trasladado a la autovía, por lo que se ha reducido el número de vehículos que circulan por la zona.
«Al principio hubo polémica por la altura pero parece que ahora a todo el mundo le gustan, la intención es que tenga efecto y lo ha tenido, lo noto como conductora y como peatón», apunta María del Carmen González, de la asociación de vecinos As Mimosas de Carracido.
Pese a que a veces como conductora puede llegar despistada, «el coche lo nota y tienes que reducir, la verdad es que después de lo que ha pasado en Vigo creo que es una buena medida», apunta esta usuaria del vial, que además tiene una empresa de transportes.
Sin poder cruzar
La misma sensación es la que tiene Chus Lemos, de Pontellas. «Pasoume como peón de estar esperando alí moito tempo e non parar ningún coche, había que agardar ata que xa non viña ningún e aínda así con riscos», añade esta conductora.
En O Porriño existen badenes además en el barrio de Torneiros. Allí tres pasos intentan evitar velocidades excesivas para la recta que se encuentra junto a las viviendas.
Esta medida de seguridad no solo ha gustado, sino que hay reclamaciones para conseguir más en otras zonas. «Estamos tramitando coa Deputación para colocar outros seis pasos alzados en Budiño e Torneiros co obxetivo de disminuir o tránsito a velocidades elevadas, sobre todo no último caso, porque está preto de colexios», apunta el nacionalista Pedro Pereira. Estos pasos permiten, además, que no exista problemas de movilidad porque las vías están a la misma altura que las aceras.