Los vecinos del barrio porriñés de Torneiros recogen firmas para demostrar a las entidades bancarias su necesidad de contar con una sucursal en la zona
22 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Se busca banco con ganas de obtener beneficios. Un anuncio así de evidente parece una broma pero es el llamamiento que realizan desde hace años los cerca de 5.000 vecinos del barrio de Torneiros. Cansados de intentar buscar interesados, ahora recogen firmas para demostrar a las entidades el interés que hay en la zona. Por el momento, aunque acaban de empezar, han recogido ya unas 400 y esperan que se incremente en las próximas semanas.
Sobre la ubicación y ante la falta de mayor oferta de bajos comerciales, los vecinos apuestan por ubicar un cajero junto al supermercado que los surte. «Ya hablamos con ellos y están dispuestos a ceder una esquina del local para ubicarlo», comenta el presidente de la asociación de vecinos Alba, Manuel Antonio Pérez. La alternativa para poder conseguir dinero de sus tarjetas pasa por acercarse hasta el centro de la villa, un recorrido que hace prácticamente imprescindible el uso del coche. Pese a que no todos los vecinos cuentan con carné y vehículo propio, la opción de un taxi tiene inconvenientes. Primero porque no tienen parada en todo el barrio y segundo porque el precio del viaje, unos siete euros, hacen del trayecto casi un lujo para muchos de los vecinos de la zona. Las demandas de servicios que tienen en este barrio porriñés no se limitan a las bancarias, también piden contar con una farmacia y más establecimientos comerciales. «Poner aquí una librería, por ejemplo, es un buen negocio, porque hay tres colegios con más de mil niños en total», comentan los vecinos. La falta de seguridad en la zona que ellos critican, parece ser también determinante para que los comerciantes se decidan a trasladarse, además de falta de locales. En la actualidad el barrio solo cuenta con una panadería, una cafetería y un supermercado.